La mayoría de representantes automotrices de Perú andan con los nervios de punta. Y es que el crecimiento agigantado de la venta de vehículos de los últimos años les llevó a aumentar los pedidos a sus matrices, pero los vientos económicos han cambiado radicalmente y todo apunta a que miles de vehículos quedarán sin ser colocados.

 Según los últimos estimados de la industria, este año se venderían unas 70.000 unidades, 50.000 menos de lo que se creía a mediados de 2008. Así que ahora, stockeados hasta el cuello y con barcos en camino repletos de vehículos provenientes de Europa, Asia y Norteamérica, los concesionarios se rompen la cabeza para ver cómo colocar la mayor cantidad de unidades sin morir en el intento, según confesaron a AméricaEconomía dos representantes automotrices que pidieron el anonimato. Los analistas creen que Perú se encuentra en el umbral de una feroz guerra de precios. Y es que la ecuación es muy simple: a menor stock, menores gastos.

Fuente: América Economía (04/05/09)