La multinacional japonesa Pilkington, principal proveedora de cristales para la industria automotriz local, se sumó a la lista de empresas que empezaron a despedir obreros por la crisis. Como las plantas rosarinas de la autopartista Mahle y de Molinos, la fábrica de Vicente López se convirtió en un hervidero luego de que sus autoridades decidieran despedir a 33 empleados en respuesta a un reclamo de recomposición salarial que incluyó cese de actividades.

Los trabajadores denunciaron que la firma desconoció la conciliación obligatoria dictada por el Ministerio de Trabajo y que no asigna tareas a los cesanteados. También acusaron al Sindicato del Vidrio (alineado con la CGT Azul y Blanca de Luis Barrionuevo) de haber organizado una golpiza contra los delegados que no le responden directamente. Durante el fin de semana, además, la empresa prohibió que los empleados ingresaran alimentos a la fábrica por temor a que tomaran el edificio. Mañana habrá una audiencia de conciliación en Trabajo.

Fuente: Crítica (04/05/09)