La empresa sueca Autoliv, líder mundial en la producción de airbags y cinturones de seguridad, habría resuelto cerrar su planta en el parque industrial de Pilar por las fuertes pérdidas causadas por la caída de la industria automotriz.

La decisión fue comunicada el miércoles a los empleados de la compañía por el presidente de Autoliv para España, la Argentina y Brasil, según relataron fuentes allegadas a la empresa. LA NACION intentó confirmar ayer la información con voceros oficiales de Autoliv en la Argentina, pero no obtuvo respuestas.

Autoliv produce en la Argentina airbags , cinturones de seguridad para automóviles y reguladores de altura para cinturones. Es la única fabricante local que provee de esos productos a las terminales automotrices radicadas en el país, según indicaron fuentes del sector autopartista. Entre sus clientes figuran Peugeot-Citroën, Renault, Ford, Toyota, Mercedes-Benz y Volkswagen. Además, exporta a Alemania, Brasil, China, Colombia, India, Malasia y Venezuela.

El cierre se haría efectivo antes de fin de año e incluiría el traslado de toda la producción y la línea de montaje a Brasil. Según empleados de la firma, desde hacía dos meses venían trabajando con un esquema de suspensiones del personal. Actualmente trabajan allí unas 170 personas.

La casa matriz de Autoliv había reconocido la semana pasada pérdidas por US$ 64 millones durante el primer trimestre del año, una importante caída desde los 83,5 millones de ganancias reportados en igual período de 2008. Desde julio ya despidió a 10.000 personas, o el 23% de su plantilla original. Aún conserva 33.600 trabajadores en todo el mundo.

“La verdad es que hay problemas graves en el sector -reaccionó una importante fuente del autopartismo argentino, cuando LA NACION le comentó la noticia-. El primer caso fue el de Mahle, pero puede haber otras que sigan ese camino.”

Se refería a la planta que la autopartista alemana resolvió cerrar en Rosario, con el consecuente despido de medio millar de trabajadores. Justamente ayer se conoció que el gobierno de la provincia de Santa Fe busca la expropiación del inmueble y los bienes que pertenecen a Mahle, que también había anunciado el traslado de parte de su producción a Brasil, un fenómeno que ya se dio en el autopartismo en los últimos años de la convertibilidad.

En un proyecto de ley que remitió a la Legislatura el senador provincial Juan Carlos Zabalza, jefe del bloque del Frente Progresista Cívico y Social, pide declarar de utilidad pública y sujeto a expropiación el inmueble explotado por Mahle. El proyecto establece que los bienes que resulten expropiados sean adjudicados, de manera tal de facilitar la continuidad de la actividad industrial de la planta, con la consiguiente continuidad laboral para los trabajadores.

Fuente: La Nación (02/05/09)