El Presidente de los Estados Unidos Barack Obama podría anunciar hoy el ingreso de Chyrsler a un proceso de quiebra bajo la protección del capítulo 11 de la Ley de Quiebras de los Estados Unidos.

Este artículo permite que una empresa en crisis y endeudada pueda continuar trabajando bajo protección legal ante sus acreedores y un estricto control de un juez de para poder encarar un plan de saneamiento.

En el caso de Chrysler, tiene hasta esta noche para presentar un plan que pruebe su viabilidad a largo plazo, y acordar con los sindicatos y sus acreedores, o podría perder los u$s 4.500 millones que recibió en préstamos estatales de emergencia, según un cable de Reuters.

Con respecto a la deuda, la agencia EFE aseguró que el presidente y consejero delegado de Chrysler, Bob Nardelli, confirmó ayer que el Departamento del Tesoro llegó a un acuerdo provisional con los acreedores para eliminar u$s 4.900 millones. Nardelli aseguró en un correo electrónico enviado a los trabajadores que los acreedores cancelarán los u$s 6.900 millones de deuda a cambio de u$s 2.000 millones en efectivo.

Si es aprobado, eliminará un significante obstáculo de cara a evitar la quiebra de Chrysler, afirmó Nardelli en su mail.

Sin embargo, en algunos medios norteamericanos se especula con que Obama analiza una nueva línea de su discurso frente a la situación de quiebra de la automotriz y ante al temor a que esta posibilidad sea un ardid jurídico de los accionistas.

Lo cierto es que si algunos acreedores rechazan el acuerdo, Chrysler sólo podría ser viable si cierra la negociación con Fiat, lo cual formaría parte del plan presentado a la justicia norteamericana. Si eso sucede, se dictaría el Capítulo 11.

Fuente: Cronista (30/04/09)