Los esfuerzos para salvar a la compañía han fallado y la inminente bancarrota de Chrysler pronto será el fin del camino para su presidente y director ejecutivo Bob Nardelli, dado el reciente anuncio de Barack Obama.

Según el analista de la BBC de Londres, Jorn Madslien la nueva alianza es frágil dado que será un trabajo muy difícil regerar a Chrysler a la carrerera automotriz. 

“Se espera que en un inicio Fiat tome un 20% de participación de la Chrysler lo cual aumentará a un 35% y terminara en 51%”, dijo.

En cuanto a lo laboral, la alianza con Fiat significa que la compañía no tendrá que enfrentarse a la liquidación de personal ni generará problemas de desempleo, dado que Fiat se encargará de la empresa dado que no invertirá en la fusión.

Además trascendió que el Gobierno de Estados Unidos podría apoyar con otros 2 mil millones de dólares y cual tendría un efecto positivo para el nuevo presidente ejecutivo de Fiat, Sergio Marchionne. 

Por su parte, en opinión de Rob Golding, analista independiente de la industria automotriz, Fiat es la compañía más débil de la industria automotriz, dado que ni siquiera genera suficiente para su propia inversión. 

“Su alianza será frágil, porque surgió de oportunidades arriesgadas, en lugar de planes creados cuidadosamente con sinergias identificadas”, dijo el analista a la BBC. 

Chrysler no tiene mucho qué hacer y Fiat corre poco riesgo, pero estimó que los vehículos de Chrysler, que también incluyen Dodge y Jeep, son difíciles de vender en Estados Unidos, por la baja en ventas y tiene muy poca presencia fuera de Estados Unidos. 

El analista explicó que cuando se aliaron con la compañía alemana Daimler, vendieron fuera de Estados Unidos no más de 7 u 8%. Fiat, por otro lado, no tiene su fortaleza en el mercado local, sino internacional.

Una de las ventajas para Fiat es que podrá promover al Mercado sus productos de automoviles y motores pequeños, dijo.

Fuente: Vanguardia (México) (30/04/09)