Los acreedores privados de General Motors (GM) expresaron ayer su resistencia a la propuesta de saneamiento presentada en la víspera por la compañía, por considerarla “inaceptable”.

La propuesta de GM prevé nuevas ayudas estatales por u$s 11.600 millones, u$s3.000 millones menos que los previstos inicialmente. Hasta el momento, el grupo recibió u$s 15.400 millones del gobierno estadounidense. También contempla una fuerte reducción del plantel de personal, el cierre de fábricas y concesionarias, como también discontinuar la fabricación de modelos como Pontiac, Hummer y Saturn.

Una asociación de acreedores consideró que no es “ni aceptable ni adecuada” la propuesta del fabricante de automóviles de canjear las deudas por una participación de 10 por ciento en el paquete accionario.

Por su parte, el titular de General Motors, Fritz Henderson, sostuvo que el gobierno estadounidense fijó de antemano las condiciones de la oferta de canje. El presidente Barack Obama dio a GM plazo hasta fines de mayo para que presente un plan de saneamiento viable. La cuestión es que si la empresa no consigue llegar a un acuerdo con los acreedores se tendrá que iniciar un proceso de quiebra.

Fuente: BAE (29/04/09)