La empresa presentó el último plan de viabilidad : El gobierno estadounidense aportará otros u$s 11.700 millones y será el principal accionista de la empresa reestructurada, que tendrá 13 plantas y 21 mil empleados menos. A los acreedores les ofreció canjear u$s 27 mil millones de deuda por acciones.

La golpeada automotriz estadounidense General Motors lanzó un plan de reestructuración de deuda que ofrece canjear alrededor de 27 mil millones de dólares de sus bonos por acciones comunes y transforma al Estado en su principal accionista a cambio de otra inyección de fondos por u$s 11.700 millones. Además, anunció el despido de un total de 21 mil empleados por el cierre de 13 de sus 46 plantas en EE.UU. y la desaparición de su histórica marca Pontiac. Esta oferta no espanta el fantasma de la protección judicial contra la bancarrota, similar a la figura de convocatoria de acreedores de la Argentina. Es el último intento de la empresa para recortar su pesada deuda y sobrevivir.

En un documento presentado ante la Comisión de Valores de Estados Unidos (SEC), la empresa dijo que ofrece emitir 225 acciones comunes por cada mil dólares en capital de bonos y pagar en efectivo por los intereses acumulados.

GM dijo que los acreedores se quedarían con un 10% del capital de la empresa si se cumple con éxito el canje de deuda por acciones.

“El plan de GM para la deuda representa un importante paso en los esfuerzos de GM para reestructurar la compañía”, dijo en un comunicado el grupo asesor de la Casa Blanca para el sector automotor.

La empresa se encamina así hacia la fecha límite del 1 de junio que le impuso el gobierno para que logre un fuerte recorte de su deuda y de sus costos.

Si antes del 1 de junio no recibe la cantidad suficiente de ofertas para consumar el canje, GM espera buscar alivio bajo el Código de Bancarrota de Estados Unidos“, dijo la empresa.

Los analistas creen que la oferta podría ser la mejor opción para los acreedores, pero no será fácil de aceptar. Fritz Henderson, CEO de la empresa, dijo que todavía no se sabe cuál será la reacción de los acreedores y que la presentación en concurso preventivo es ahora “más probable”.

Según el “plan de viabilidad” presentado, el Tesoro norteamericano le prestará a la GM otros u$s 11.700 millones que sumarán a los u$s 15.00 ya entregados.

El gobierno de Obama capitalizará la mitad de sus créditos por acciones en la nueva empresa reestructurada.

La empresa, que tiene tiempo hasta el próximo 1 de junio para evitar la quiebra, indicó que para 2012 sólo contará con 31 plantas de montaje, estampado y ejes motor en Estados Unidos, frente a las 47 de la actualidad.

“Esto reflejará la aceleración del cierre de seis plantas con respecto al plan del pasado 17 de febrero y el cierre adicional de otra planta”, afirmó GM.

La drástica reducción supone dar de baja a un tercio de la planta que emplea a unos 61 mil trabajadores en los EE.UU., para operar, a fines de 2010, con un total de 40 mil empleados.

General Motors buscará nivelar su fuerza de trabajo industrial, lo que supone que eliminará 8.000 empleos más de los que se habían anunciado el pasado 17 de febrero.

La reducción de empleo permitirá que GM recorte sus costos laborales industriales en un 34%, al pasar de 7.600 millones de dólares en 2008 a 5.000 millones de dólares en 2010.

La empresa se concentrará en sus marcas Chevrolet, Cadillac y Buick. A fin de 2010, dejará de producir los Pontiac.

El recorte también afectará la red de concesionarios, que se reducirá, dentro de Estados Unidos, en un 40 por ciento. En los cuatro años siguientes al fin del plan de viabilidad, se cerrarán otras 500 bocas de venta de GM.

En un mal día para hacer negocios en la Bolsa de Nueva York, los inversores le dieron la bienvenida al plan de ajuste de la automotriz. La acción de GM fue la estrella del día: subió 20,71 por ciento.

Fuente: Crítica (28/04/09)