General Motors preservará la gama de camionetas y camiones GMC y abandonará su marca Pontiac, de 83 años, como parte de un plan de ajuste dirigido por el Gobierno de Estados Unidos, dijeron fuentes cercanas a la dirección de la empresa.

La automotriz conservará las marcas GMC, Chevrolet, Cadillac y Buick, tras una revisión -que incluyó la rentabilidad- hecha en conjunto con la «task force» nombrada por el presidente Barack Obama. Es posible que GM revele la próxima semana la terminación de la marca que produjo los modelos Grand Prix, Bonneville y Firebird, agregaron las fuentes.

«Odio ver la desaparición de estas marcas: son parte de la experiencia estadounidense», dijo John Wolkonowicz, historiador automovilístico de la consultora IHS Global Insight.

Pontiac inauguró en 1964 la era de los autos ultrapotentes, conocidos en inglés como «muscle cars», cuando colocó un motor V8 de 6,3 litros en un modelo Tempest y lo llamó GTO.

La muerte de esa marca pone de relieve los cambios que GM está obligada a hacer para sobrevivir: ya había decidido a fines del año pasado reducir Pontiac a una marca de segmento, quizás con sólo un modelo, que iba a venderse junto a Buick y GMC en concesionarias conjuntas. Para achicar su oferta de ocho marcas, GM anunció que venderá o cerrará Hummer, Saab y Saturn. La compañía tiene plazo hasta el 1 de junio -establecido por el presidente Obama- para lograr que los sindicatos acepten recortes, acompañados de una reducción consensuada de su deuda y una baja de costos. Un anuncio sobre Pontiac esta semana sería parte de un plan para cerrar plantas y eliminar modelos hasta cuatro años antes de lo previsto a fin de reducir el umbral de rentabilidad de GM.

Fuente: Ambito Financiero (27/04/09)