La estimación más “optimista” del sector apunta a una reducción de 26%

El segundo trimestre del año es el de mayor eficiencia productiva para la industria automotriz. Sin embargo, la imposibilidad de contar con las divisas de Cadivi hace que este año el sector encare su mejor época en las peores condiciones. 

Según el Índice de Estacionalidad de la Producción de Vehículos en Venezuela de la Cámara Automotriz de Venezuela (Cavenez), los meses de mayo, junio y julio registran los mejores niveles de producción, pero este año no será así. 

“Lamentablemente tenemos una serie de factores que nos están afectando y que posiblemente nos van a hacer perder esos meses”, manifestó esta semana Wilfredo Valdivia, directivo de Cavenez, durante el seminario “Perspectivas económicas de la industria automotriz en Venezuela.” 

La conflictividad laboral y los obstáculos para acceder a las divisas de Cadivi son los “factores” a los que aludía el directivo, quien puntualizó que no están “bajo nuestro control.” 

En efecto, los representantes de las ensambladoras aseguran que podrían paralizarse progresivamente a medida que vayan agotando sus inventarios. Y es que actualmente tienen copadas sus líneas de crédito y no pueden reponer las partes y materiales para la fabricación de los carros. De hecho, algunas marcas perdieron la oportunidad de hacer los pedidos de abril y mayo, al no contar con las divisas el día que su programación los obliga a hacer los pedidos al extranjero. 

Optimismo vs. realidad 

Ante este escenario, las estimaciones son negativas. Si en diciembre las proyecciones apuntaban a un mercado de 250.000 unidades, hoy ni los más optimista ven viable esa cifra

Con el actual panorama, la Cámara de Fabricantes Venezolanos de Productos Automotores (Favenpa) trazó dos escenarios: el pesimista y el optimista. 

En la proyección “pesimista” la industria sólo colocará 155.000 vehículos nuevos en 2009. Esta cifra representaría una caída de 43% con respecto a las 271.622 unidades comercializadas el año pasado. 

Esa cantidad se completaría con 130.000 carros ensamblados en el país, apenas la mitad de la capacidad instalada, y 25.000 autos importados. 

Hasta la fecha, el Ejecutivo no ha otorgado licencias de importación a las marcas que operan en el país y sólo autorizó la entrada de automóviles provenientes de Colombia. 

En el escenario “optimista” la industria alcanzaría un mercado de 200.000 vehículos, lo que se traduciría en una reducción de 26% con respecto a 2008. En este caso, la producción local aportaría 175.000 carros y 25.000 corresponderían a los importadores. 

Se veía venir 

El paisaje actual del sector automotor se veía venir desde el año pasado. 

En ese primer año de implementación de la política automotriz el mercado retrocedió 45% al pasar de las 491.899 unidades de 2007 a las 271.622 del año pasado. Por su parte la fabricación cayó en 22%. 

Aunque en la industria coinciden en la necesidad de fortalecer la producción local, tal y como estableció el mecanismo regulatorio, los buenos principios sólo están en el papel y en la realidad el mercado cada vez está más distorsionado.

Fuente: El Universal (26/04/09)