El Gobierno de EE.UU. analiza convertir los u$s 13.400 millones prestados a General Motors (GM) en papeles de la compañía, con lo que se convertiría en uno de sus principales accionistas, según informó ayer la cadena CNBC.

La decisión, si se llevar a cabo, reducirá la carga financiera de la empresa y a la vez dará a los contribuyentes del país una mayor participación en el fabricante de automóviles.

 Las fuentes consultadas también señalan que la reconversión del préstamo gubernamental en acciones generará mayor presión para que los tenedores de bonos y el sindicato United Auto Workers (UAW) realicen más concesiones.

Uno de los principales obstáculos para la reestructuración de GM es la reconversión de parte de los u$s 28.000 millones de deuda no asegurada de la compañía. Además de esa deuda, GM tiene responsabilidades con UAW por valor de u$s 20.000 millones en concepto de prestaciones sanitarias con sus pensionistas.

El Gobierno del presidente Barack Obama le dio a la automotriz hasta el próximo 1 de junio para que llegue a acuerdos con sus acreedores y el sindicato, con el fin de reducir la carga financiera y reestructurar sus operaciones en el país. Si no lo consigue, el mayor fabricante estadounidense de automóviles se tendrá que declarar en suspensión de pagos.

Fuente: Ambito Financiero (23/04/09)