El director financiero de General Motors (GM), Ray Young, afirmó que la empresa no podrá efectuar el pago de u$s 1.000 millones de deuda previsto para el 1 de junio.

“No vamos a realizar el pago. “Esa es parte de la razón por la que vamos a resolver esto de una forma u otra en 60 días. Ese es el límite”, aseguró Young en Detroit, según declaraciones recogidas por el periódico Free Press y la agencia EFE.

La fecha de vencimiento de las notas coincide con el límite dado por el presidente estadounidense, Barack Obama, a General Motors para que reestructure su deuda y operaciones si quiere recibir más ayudas.

“Sin los préstamos públicos, GM se tendrá que declarar en suspensión de pagos”, advirtió Young. Posteriormente, GM matizó las palabras de Young a través de un comunicado: “Un cambio exitoso de bonos es un elemento esencial para nuestros esfuerzos de reestructuración fuera de los tribunales y estamos trabajando de forma agresiva para lanzar el cambio. Ese trueque podría todavía estar en proceso el 1 de junio”.

Socio estatal

En forma paralela, el gobierno de Estados Unidos estudia convertir los u$s 13.400 millones prestados a General Motors en títulos de la compañía, con lo que se convertiría en uno de sus principales accionistas.

La decisión, de producirse, reducirá la carga financiera de la empresa y a la vez dará a los contribuyentes del país una mayor participación en el fabricante de automóviles.

Según informó la cadena CNBC, la reconversión del préstamo gubernamental en acciones añadirá presión para que los tenedores de bonos y el sindicato United Auto Workers realicen más concesiones.

Uno de los principales obstáculos para la reestructuración de GM es la reconversión de parte de los u$s 28.000 millones de deuda no asegurada de la compañía. Además de ese monto, General Motors tiene responsabilidades con el sindicato por un monto cercano a los u$s 20.000 millones en concepto de prestaciones sanitarias con sus pensionistas.

Fuente: Cronista (23/04/09)