El fabricante automovilístico francés PSA Peugeot Citroen anunció ayer que su volumen de negocios en los tres primeros meses del año bajó un 24,9% con respecto al mismo período del 2008, una caída que atribuyó a “la amplitud de la crisis económica que atraviesa la industria del automóvil mundial”. El grupo galo, segundo fabricante europeo tras Volkswagen en volumen de ventas, confirmó sus previsiones de acabar el ejercicio 2009 en rojo, puesto que espera un retroceso del mercado del 20 por ciento.

Por su parte, Volkswagen anunció ayer una caída del 76% en sus ganancias operativas del primer trimestre, lo que da una evidencia más de la crisis sectorial. Pero los mercados recibieron con esperanza las medidas adoptadas para enfrentar el desplome de la industria automotriz mundial, como la misma Volkswagen, que conservará efectivo, y la sueca Volvo, que reducirá empleos.

La mirada desde Peugeot Citroen no es la misma. El comunicado indica que “aunque los diferentes programas de apoyo europeos han tenido un impacto positivo en las ventas, sobre todo en Francia y en Alemania, las perspectivas siguen siendo en el conjunto inciertas, con una visibilidad todavía limitada para el conjunto del año”, precisó.

Entre tanto, el presidente ejecutivo de Daimler, Dieter Zetsche, dijo que había muchas posibilidades de que la automotriz venda su participación remanente en Chrysler este año y la firma de inversión financiera estadounidense Cerberus, el principal accionista de Chrysler, adelantó que no tiene interés en tomar una participación en la filial Opel de General Motors.

Fuente: BAE (23/04/09)