El margen de maniobra de la industria automotriz se está acabando. Desde comienzos de año las ensambladoras, agrupadas en la Cámara Automotriz de Venezuela (Cavenez), han denunciado las dificultades para acceder a los dólares de Cadivi, pero la situación no ha cambiado.

Una fuente ligada a Cavenez informó que solicitarán un encuentro de “alto nivel” para exponer y tratar de resolver la situación. Explicó que la intención sería reunirse con la Vicepresidencia, el Ministerio de Finanzas y la propia institución administradora de las divisas.

Asimismo, señaló que las trabas burocráticas se extienden a los certificados de “no producción”, por lo cual solicitarán una reunión con Jesse Chacón, recientementemente designado ministro de Ciencia, Tecnología e Industrias Intermedias.

Enrique González, presidente de Cavenez, advirtió a finales de marzo que si las demoras de Cadivi continuaban, algunas ensambladoras podrían paralizar su producción durante este mes.

Aunque hasta ahora ninguno de los siete fabricantes de vehículos ha detenido sus operaciones por falta de dólares oficiales, algunos están planificando la reducción de sus ritmos de trabajo para evitar una parada obligatoria.

En aquella oportunidad el directivo informó que los retrasos en la liquidación de divisas rondaban los 200 días y que la deuda de las ensambladoras con sus proveedores en el exterior superaba los 2 millardos de dólares.

MMC Automotriz a punto

MMC Automotriz, responsable en el país de la fabricación de Mitsubishi, Hyundai y Fuso, espera iniciar su producción a finales de esta semana.

Jorge Díaz del Castillo, vicepresidente de Mercadeo de la compañía, afirmó que a partir de hoy comenzarán a llenar las líneas de producción y el viernes podrían producir las primeras unidades del año.

La planta, ubicada en el estado Anzoátegui, estuvo tomada por los trabajadores del sindicato Singetram desde el pasado 12 de enero hasta el 21 de marzo, debido a un conflicto laboral. Desde entonces, la junta directiva se dedicó a diseñar un cronograma que permitiera reanudar las actividades.

“Estamos saliendo de un conflicto muy grave, de un conflicto de grandes magnitudes”.

La paralización impidió el ensamblaje de más de 6.000 autos e incidirá en el rendimiento de 2009. Aunque no mencionó ninguna cifra, el directivo reconoció que estarán lejos de ensamblar los 24.000 carros estimados a comienzos de año.

“No hay posibilidad de que eso se pueda recuperar”.

Fuente: El Universal (21/04/09)