Representantes de las principales terminales automotrices del país y del gremio mecánico se volverán a reunir el próximo viernes para intentar destrabar la situación. El sindicato insistió en un 5% de aumento trimestral.

Negociadores paritarios del Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (SMATA) y directivos de las principales terminales automotrices en la Argentina se reunieron el viernes último y dieron formalmente inicio a las negociaciones correspondientes a las paritarias 2009 del sector, con una propuesta de los empresarios que fue considerada “insuficiente” por el gremio.

El sindicato y los representantes de las empresas Toyota, General Motors (GM), Volkswagen, Ford y Daimler Mercedes-Benz acordaron volver a reunirse el próximo viernes 24 para intentar avanzar en un esquema de incrementos salariales que satisfaga a ambas partes.

El reclamo de incremento salarial elaborado por los dirigentes del gremio mecánico es de 5% trimestral desde enero, o una suma fija equivalente que sería del orden de los $250, hasta tanto se llegue a una negociación paritaria de tipo “definitivo”, que sería postergada hasta el segundo semestre del año.

Mientras que el SMATA quisiera que la negociación final no quedara para más allá de junio próximo, desde el sector empresario buscarían que esa discusión se estire por lo menos hasta mediados de julio.

Para la gente del SMATA “el esquema de mantenimiento del consumo y el impulso a la producción que está intentando llevar adelante el Gobierno sólo cierra con aumento de salarios, y ese es otro de los motivos por los cuales vamos a insistir en este punto”.

Pero además el sindicato intenta que aquellas terminales que todavía no lo han firmado, rubriquen un acuerdo de estabilidad laboral para los trabajadores mecánicos por lo menos hasta fin de año, con el objetivo de observar el comportamiento del mercado luego del coletazo de la crisis internacional.

Desde principios de año los dirigentes del gremio están negociando con las terminales, tratando de que la caída de la producción y las ventas que se registran, sobre todo en lo referente a los destinos de exportación, afecte lo menos posible a las dotaciones de personal de las compañías.

Entre los principales instrumentos que utilizan se cuentan las suspensiones rotativas de personal y los denominados “bancos de horas”, por los cuales se distribuyen las cargas horarias y laborales entre todo el personal de las fábricas.

Un esquema de este último tipo se acordó la semana última entre el gremio y la fábrica de cajas de cambio que tiene la compañía IVECO en la provincia de Córdoba.

En varios casos, como en este último de IVECO, las negociaciones incluyen un aporte del Gobierno nacional a través del Programa de Recuperación Productiva (RE-PRO) que lleva adelante el Ministerio de Trabajo de la Nación, por el cual se le pagan $600 mensuales a cada trabajador.

De esta manera, mediante la implementación del “banco de horas”, se evitaron unos 250 despidos que iban a tener lugar en las próximas semanas, y no habrá suspensiones ya que trabajará la totalidad del personal distribuido en cinco turnos, con un esquema de tres semanas de trabajo por una de descanso.

Fuente: BAE (20/04/09)