PREFIEREN LOS DESCUENTOS Y BONIFICACIONES QUE OFRECEN LAS CONCESIONARIAS: La demora del Gobierno en ampliar los modelos, los retrasos en la entrega de las unidades y la complejidad de los requisitos para calificar juegan en contra de la iniciativa.

 A casi cuatro meses de haber arrancado, el plan oficial para la compra del primer 0 km sigue en veremos. Si bien el exitismo inicial de los funcionarios que lo idearon les hizo pronosticar una venta de 100.000 unidades, lo cierto es que hasta ahora hay 2.000 vehículos en espera de pasar a manos de sus propietarios.

Las cifras surgen de datos aportados de manera privada por fuentes de las terminales y de las concesionarias, ya que las cámaras del sector no poseen todavía números oficiales.

Sin embargo, los patentamientos difundidos la semana pasada por la Asociación de Concesionarios de Automotores (ACARA) reflejan que no se logró revertir la caída. Se patentaron 40.423 unidades, una baja interanual del 8,7%. Y el acumulado del primer trimestre, con 153.426 autos, muestra una caída de 13% con respecto a igual período de 2008.

El presidente de ACARA, Dante Álvarez, consideró “alentadoras las cifras”, y afirmó que “en los próximos meses tendrá más incidencia” el plan oficial. Su optimismo se basa en el impacto que, según cree, pueden tener las operaciones demoradas a través de ese mecanismo.

Igualmente, sus palabras revelan que hasta la fecha no es más que una muestra de buenas intenciones. De hecho, fue pensado por el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, para evitar que la crisis que ya sufre la industria automotriz local se profundice aún más.

Sin embargo, en las concesionarias advierten que muy pocos clientes terminaron por cerrar la operación. Los empresarios identifican tres situaciones como trabas: los requisitos que se deben cumplir, las demoras en las entregas de las unidades y las fuertes bonificaciones y planes de financiamiento que ofrecen las propias concesionarias.

En cuanto a los requisitos, el problema es que muy pocos interesados logran cerrar todo el circuito de la operación por la complejidad de la documentación que piden los bancos encargados de administrar los fondos del Anses con que se financia esta iniciativa.

“No todos los que se presentan califican, porque no pueden cumplir con alguno de los requerimientos que se les pide en el contrato”, aseguraron fuentes del mercado.

En cuanto al retraso en las entregas, superan los 45 días debido a que se trata de unidades con menos equipamiento que las que se comercializan mediante los canales tradicionales.

 Si bien a principios de mes el Gobierno amplió la oferta de autos para lograr cumplir con la entrega de las 100.000 unidades prometidas, ni siquiera este cambio termina de consolidar la estrategia. Modelos como los Volkswagen Vento, Bora o New Beetle y el Chevrolet Aveo son también alternativas.

“Tardaron mucho en ampliar el plan. Cuando lo hicieron la gente ya había metido el dinero en un plazo fijo o comprado dólares”, se quejaron en el sector.

“La cantidad de requisitos que se piden y los plazos tan largos desalientan a quienes preguntan por el plan. De hecho, la mayoría termina comprando al contado o con la financiación que le ofrecemos nosotros”, aseguraron en una de las principales concesionarias.

Queda claro que el entusiasmo de los clientes es canalizado hacia los propios planes de descuentos, bonificaciones y líneas de crédito ofrecidas por las concesionarias.

Fuente: Cronista (Andrés Sanguinetti) (06/04/09)