Las pérdidas son de hasta un 40 por ciento respecto de igual mes del año pasado. Ayer trascendió que Obama estudia una bancarrota “controlada” de General Motors para separar sus partes rentables de las deficitarias.

En medio de las crecientes versiones que circulan sobre la posibilidad de que General Motors vaya a la quiebra, los grandes fabricantes de automóviles informaron ayer nuevos derrumbes en sus ventas de marzo. Las caídas confirman la crisis sin precedentes en la que se encuentra actualmente el sector automotor. Las pérdidas son de hasta un 40 por ciento respecto de igual mes del año pasado. A pesar de estos datos, los ejecutivos de las principales marcas de la industria se manifestaron optimistas ante una pronta recuperación. Sin embargo, el influyente periódico estadounidense The New York Times señaló ayer que la administración Obama estudia una bancarrota “controlada” cono la mejor manera para que GM logre separar las partes rentables de las que son deficitarias y deterioran el rendimiento de la compañía. La Casa Blanca buscó desmentir la información.

El sector automotor sigue aún en el ojo de la tormenta y los salvavidas que acerca el gobierno a las compañías no logran mantenerlas a flote. A pesar de que las proyecciones de los analistas privados auguraban un nuevo deterioro de la actividad para marzo, el rojo que exhibieron los fabricantes en sus ventas no pasó desapercibido. En esa carrera, de los Tres Grandes de Detroit a los que suma la japonesa Toyota, General Motors fue el más afectado. La firma finalizó marzo con una demanda 44,7 por ciento inferior a la de igual mes de 2008. Sin embargo, en la comparación con febrero previo, siete de sus ocho marcas exhibieron un aumento en sus ventas de hasta 23 por ciento.

Esta alza en el cotejo mensual fue interpretada por algunas automotrices como una señal de recuperación del sector. “Las ventas de GM y el sector mostraron señales de vida al final del mes comparadas con enero y febrero”, afirmó a través de un comunicado Mark LaNeve, vicepresidente de GM para Ventas y Mercadotecnia. Por su parte, Mike DiGiovanni, analista de la compañía, consideró que las cifras de finales de marzo muestran “una cierta estabilidad”.

En una publicación de The New York Times se informó ayer que el gobierno considera la bancarrota “controlada” como una manera para que General Motors pueda sanear sus cuentas. A principios de la semana el presidente Obama concedió un plazo de 60 días (que finaliza el 1º de junio) para que el fabricante profundice y acelere su reestructuración. Si no lo consigue, tendrá que declararse en suspensión de pagos. “Nuestra posición de fondo es que la opción preferida sigue siendo una reestructuración profunda que no pasa por acogerse a la ley de quiebras”, contrastó un responsable de la operación en la Casa Blanca. El funcionario, no obstante, afirmó que “en caso de que un recurso a la ley de quiebras sea necesario, existen algunas ideas de cómo proceder”.

Ford, el segundo fabricante estadounidense y que hasta ahora no solicitó ayuda oficial, informó que sus ventas durante marzo cayeron un 41,3 por ciento respecto del mismo mes de 2008. En el mes vendió 125.107 unidades el mes pasado y dijo que la cifra representa un aumento de 30 por ciento respecto de la demanda de febrero. Al igual que GM, los directivos de Ford prevén que la demanda se recuperará todavía más en las próximas semanas.

Las compañías confían en el impacto que tendrán sobre la comercialización los programas que anunciaron anteayer para cubrir los pagos mensuales de aquellos clientes que no puedan cumplir con sus cuotas porque han perdido sus puestos de trabajo. El competidor más cercano de GM, Chrysler anunció un retroceso de 39 por ciento en sus ventas en Estados Unidos, pero destacó que por primera vez desde septiembre superó la barrera simbólica de las 100.000 unidades entregadas en un mes. Mientras que Toyota anunció una pérdida de 36,6 por ciento interanual en marzo.

Los pésimos resultados del sector impactaron sobre los primeros negocios de la rueda bursátil de ayer. Sin embargo, algunos datos positivos de la actividad manufacturera e inmobiliaria impulsaron al alza a los principales índices de Wall Street. Al cierre de la jornada, el Dow Jones avanzó 2,01 por ciento, mientras el tecnológico Nasdaq se recuperó 1,51 por ciento.

Fuente: Página/12 (03/04/09)