En su segundo día al mando de General Motors Corp., Frederick “Fritz” Henderson se distanció de su predecesor y envió un mensaje radicalmente distinto sobre la flexibilidad de la automotriz.

En una entrevista con The Wall Street Journal un día después de que el gobierno estadounidense forzara la renuncia de su ex jefe, Rick Wagoner, Henderson dijo que estaba preparado para hacer lo que fuese necesario para reorganizar la empresa, incluso acogerse a la protección por bancarrota.

Wagoner, que dirigió a GM durante ocho años, siempre se resistió a la posibilidad de una bancarrota y le restó importancia en público, pese a que la automotriz había calculado que podía sobrevivir una quiebra breve si contaba con el apoyo del gobierno.

Henderson, de 50 años, también aplaudió lo que consideró como el amplio respaldo del gobierno del presidente Barack Obama a la automotriz y dijo que eso le había permitido a GM emprender una reestructuración que hasta hace poco creía imposible. “Confían en que puedo liderar esta empresa dentro o fuera de un tribunal de bancarrota”, aseveró.

Henderson y el nuevo presidente de la junta directiva de GM, Kent Kresa, no tienen muchas opciones, luego de que el gobierno despidiera a Wagoner y rechazara públicamente el último plan de reestructuración de la empresa por considerarlo muy limitado y tardío.

El presidente ejecutivo interino prometió cambios “más profundos y rápidos”, pero no se alejó mucho de lo señalado previamente por Wagoner a la hora de mencionar estrategias específicas. Minimizó la necesidad de redactar un contrato laboral totalmente nuevo y dijo que la empresa no eliminará más marcas de las ya anunciadas por Wagoner. Agregó que GM se esforzará en mantener una participación de liderazgo en el mercado estadounidense.

El ejecutivo hizo hincapié en que usará todo el respaldo del gobierno para conseguir mayores concesiones de parte del sindicato y los tenedores de bonos no asegurados, los cuales representan juntos obligaciones superiores a los US$ 50.000 millones.

Henderson fue la mano derecha de Wagoner durante buena parte de la gestión de su antecesor. Estuvo a cargo de reestructurar las operaciones de GM en Asia y Europa, antes de volver a Detroit como director financiero para asumir como director operativo.

Oriundo de Detroit, Henderson jugó al béisbol en la Universidad de Michigan y obtuvo un MBA de la Universidad de Harvard. Su carrera en GM avanzó en forma paralela a la de Wagoner, partiendo en finanzas para luego trabajar un tiempo en Brasil. Hoy vive en un suburbio de Detroit con su familia y sus cinco gatos.

Henderson viaja en vuelos comerciales ahora que GM ha vendido sus aviones corporativos.

En una entrevista realizada en febrero, el ejecutivo indicó que estaba llegando a la conclusión de que GM no podía seguir por el mismo camino que tomó en 2008. Pero aunque mantendrá parte de la estrategia desarrollada por su antecesor, Henderson muestra un deseo de focalizar mejor los esfuerzos de la empresa. “Ser grande sólo ayuda si puedes aprovecharlo”, dijo sobre la posición de GM como líder global de la industria automotriz. “Si no, es sólo tamaño”.

Henderson manifestó que reorganizará su línea de vehículos para depender menos de las camionetas que empujaron a la empresa a su colapso financiero el año pasado. Insistió en que, de ahora en adelante, casi todos los vehículos deberán “pagar alquiler” y ser rentables.

Durante años, GM ha sido incapaz de extraer ganancias de sus modelos pequeños debido a sus altos costos por unidad. Esto ha generado una dependencia en las ventas de los camiones y los todoterreno. La renegociación de los contratos con los sindicatos, incluyendo un plan de indemnizaciones que se está estudiando, y su experiencia en la filial europea de GM, que no vende camiones ni todoterrenos será clave para alcanzar este objetivo, señaló.

En los últimos años, Henderson negoció contratos laborales significativos y vendió activos importantes para generar efectivo. Más recientemente, trazó los planes de viabilidad necesarios para obtener el apoyo del gobierno.

En una entrevista aparte, Kresa dijo que Henderson está decidido a satisfacer las expectativas del gobierno. “Fritz entiende su misión y está abocado a ella”, dijo. Kresa pertenece a la junta directiva de GM desde hace mucho tiempo y también fue director de Chrysler LLC. Añadió que a Wagoner le faltó un apoyo claro.

“La diferencia es que alguien con mucho poder y que nos apoya nos ha dado una misión… Rick nunca tuvo ese mandato”, indicó.

Fuente: La Nación (01/04/09)