La subsidiaria en Brasil del fabricante francés de automóviles Peugeot Citroen (PSA) despidió a 250 de sus empleados de la planta de Porto Real, municipio del estado de Río de Janeiro, confirmaron voceros de la empresa.

Los trabajadores afectados ya habían sido enviados a sus casas en enero pasado, pero continuaban recibiendo sus salarios ante la necesidad de la fabricante de reducir su producción para adecuarla a la caída de la demanda provocada por la crisis.

La compañía informó que su decisión de rescindir el contrato de los empleados que estaban disfrutando temporalmente de licencia remunerada busca adecuar la producción de la planta a la nueva realidad de caída de las ventas.

El fabricante se comprometió a seguir pagando por otros tres meses el seguro de salud y un auxilio de alimentación de los trabajadores despedidos.

Peugeot Citroen vendió en los dos primeros meses de este año 21.240 automóviles en el mercado brasileño, con una reducción del 5% con respecto al mismo período del año pasado.

Las exportaciones de vehículos en el mismo lapso cayeron un 30% y las ventas externas de motores se redujeron 78 por ciento.

La empresa informó que otros 450 trabajadores que estaban en vacaciones colectivas desde enero regresarán a sus labores la primera semana de abril para reforzar los actuales dos turnos de producción, después de que el tercero fuera eliminado.

Fuente: BAE (01/04/09)