El fabricante estadounidense de automóviles Chrysler llegó a un acuerdo con la italiana Fiat para una alianza mundial, que goza del respaldo del Tesoro de Estados Unidos. Chrysler, propiedad del fondo Cerberus Capital Management, fue considerada no viable por sí sola por el equipo especial de trabajo designado por el presidente Barack Obama para asegurar la supervivencia de las automotrices estadounidenses.

Chrysler y Fiat habían llegado a un acuerdo provisional a principios de mes, según el cual la empresa italiana recibirá un 35 % del capital de la compañía estadounidense, a cambio de transferencia de tecnología, modelos y capacidad de distribución mundial. Agradecemos la disponibilidad del Grupo de Trabajo junto con los expertos financieros y de la industria, para que estuvieran cerca de nosotros para consultarles en orden a lograr este paso significativo, dijo Bob Nardelli, CEO de Chrysler en un comunicado.

El ejecutivo le aseguró personalmente a todos sus clientes, vendedores, proveedores y empleados que la empresa operará normalmente en los próximos 30 días.

Por su parte, Sergio Marchionne, CEO del Grupo Fiat, sostuvo que esta alianza no sólo permitirá a Chrysler reforzar la propia solidez financiera, sino que también contribuirá a salvaguardar puestos de trabajo en los Estados Unidos y posibilitará acelerar en modo significativo los esfuerzos para producir vehículos de bajo consumo. El ejecutivo también consideró que las conversaciones con el gobierno de EE.UU fueron duras pero francas.

Fuente: Cronista (31/03/09)