El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, confirmó ayer que las automotrices del país podrían esperar “alguna” ayuda gubernamental si se comprometían a reestructurar su negocio, mientras que la Casa Blanca aseguró que habrá anuncios antes del martes.

El gobierno tiene plazo hasta el 31 de marzo para determinar si General Motors y Chrysler, controlada por el fondo Cerberus Capital Management, pueden hacerse competitivas y recibir hasta u$s 22.000 millones de fondos de ayuda estatal adicionales a lo que ya han usado.

“Haré algún anuncio en los próximos días sobre la industria automotriz”, dijo Obama en una sesión transmitida por Internet en la cual respondió a preguntas de la gente sobre la economía. “Esperamos que las automotrices trabajen con nosotros para una reestructuración. Les vamos a dar alguna ayuda”, agregó. La Casa Blanca detalló que habría noticias antes del martes, cuando el mandatario parte hacia Europa.

“Sé que no es popular dar ayudas a las automotrices. Si no quieren hacer los cambios y las reestructuraciones necesarias, entonces no querré que el dinero del contribuyente vaya allí”, señaló Obama, al tiempo que agregó que todos los actores vinculados a la industria deberían hacer sacrificios para llevarla a una senda sustentable. “Todos deben entender que el actual modelo económico de la industria automotriz estadounidense es insostenible”, dijo.

GM y Chrysler ya recibieron un rescate público de u$s 17.400 millones en diciembre, tras advertir que no podrían subsistir sin ella. Ford, que también está en una mala posición financiera, no ha solicitado ayuda adicional del gobierno.

Ayer, General Motors anunció que 7.631 de sus trabajadores aceptaron retiros voluntarios, lo que significa alrededor de un 12% de la plantilla de sus plantas de producción en EE.UU. GM había ofrecido el retiro a todos sus 62.000 trabajadores, en una decisión que responde al plan de reestructuración que presentó al Tesoro, en donde prevé la reducción de la plantilla a 47.000 trabajadores y el cierre de 14 plantas en el país.

El anuncio de Obama se da en el marco de una grave recesión económica. Ayer, el Departamento de Comercio estadounidense indicó que la actividad económica de Estados Unidos tuvo en el cuarto trimestre del año pasado la contracción más intensa desde 1982. El PIB entre octubre y diciembre de 2008 se redujo a un ritmo anual del 6,3%, según el ajuste definitivo de cifras, que fue una décima más que en el cálculo inicial. Así, en todo 2008 la economía de EE.UU. creció 1,1%, el menor incremento desde 2001.

Fuente: Cronista (27/03/09)