Uno de cada tres operarios de la automotriz Peugeot-Citroën cobra parte de su sueldo gracias al Estado. El Gobierno paga 600 pesos por mes a 1.100 trabajadores de la planta ubicada en el partido de Tres de Febrero. A cambio, la firma frenó su intención de despedir a 2.000 empleados. Se trata de la compañía más grande –y la única terminal– asistida hasta ahora por el Ministerio de Trabajo a través del Programa de Recuperación Productiva (REPRO). El subsidio fue pactado en reserva a fines de febrero entre las autoridades de la compañía y la Unión Obrera Metalúrgica (UOM). Los beneficiados se suman a los 38 mil trabajadores de 648 empresas a los que el Estado ya les paga parte del salario.

Fuentes del gremio le dijeron a Crítica de la Argentina que la asistencia estatal fue acordada luego de que la empresa amenazara con despedir a 2.000 de sus 3.570 operarios ante el bajón de la demanda, producto de la crisis internacional. Las negociaciones permitieron canjear las cesantías por un nuevo cronograma de suspensiones que anuló uno de los tres turnos de producción y que regirá hasta junio.

El acuerdo representa un desembolso mensual de 660 mil pesos en subsidios por parte de la cartera laboral. Este diario intentó comunicarse en varias ocasiones con autoridades de Peugeot pero no obtuvo respuesta. El actual embajador argentino en París, Luis Ureta Saenz Peña, fue el anterior CEO de la firma.

El convenio entre la empresa, Trabajo y la UOM contempla la suspensión hasta junio de 1.100 trabajadores contratados. Además del REPRO, cobrarán hasta entonces un aporte de 800 pesos de la compañía, lo que les permitirá totalizar a fin de mes 1.400 pesos no remunerativos, equivalentes a 60% del salario inicial previsto en el convenio. Los otros 2.470 empleados pertenecen a la planta permanente de la compañía y no sufrirán recortes salariales. La negociación estuvo encabezada por el intendente de Tres de Febrero, Hugo Curto, dirigente del sindicato metalúrgico.

Peugeot, la única automotriz con personal afiliado a la UOM –los operarios de las otras terminales son del sindicato de mecánicos, SMATA– encaró a fines de 2008 un plan de ajuste con reducción de horas de trabajo y suspensiones programadas. Pero en febrero achicó todavía más sus previsiones de producción: de los 170 mil vehículos que planeaba fabricar este año bajó a 76 mil, como derivación de la caída de la demanda en los mercados internacionales.

Tras anunciar que necesitaba despedir a 2.000 trabajadores, arrancó una negociación que culminó el 25 de febrero con un nuevo acuerdo: se redujeron de tres a dos los turnos de trabajo –se eliminó el nocturno– y se fijaron suspensiones sobre todos los contratados. En la UOM dijeron que el entendimiento se firmó hasta mitad de año. Peugeot aceptó prorrogar todos los contratos temporales, incluso los que debían vencer antes de junio próximo.

El subsidio estatal fue resuelto a través del REPRO, un programa que en la actualidad distribuye asistencias a 648 empresas y a más de 38 mil trabajadores de todo el país, como informó este diario el domingo último. La planta de Peugeot en Tres de Febrero fabrica los modelos 206, 207 y 307; los utilitarios Partner y Berlingo, y los Citroën C4.

Fuente: Crítica (27/03/09)