Entrevista a Omar Sereno, secretario de Trabajo de la Provincia de Córdoba

Aunque cultiva un bajo perfil, Omar Sereno, secretario de Trabajo de la Provincia, no ha podido evitar ser foco de atención desde que estalló la crisis que tuvo como primer destinatario al sector automotriz y metalúrgico. Abogado laboralista y ex asesor gremial, su austero despacho tiene dos cuadros: el más grande de Eva Perón y otro del gobernador Juan Schiaretti. Confiesa que aunque “no les regala nada” los gremios le tienen “cierto aprecio” y asegura que el sector empresarial también confía en la negociación porque “sabe que no le busca la vuelta”.

–El 31 de marzo es fecha clave para las automotrices. ¿Qué pasará?

–El sector automotriz, el metalmecánico y metalúrgico y, en general la industria vinculada a la automotriz, ha sido la más afectada. A la cabeza marchan los metalúrgicos lejos en procedimientos preventivo de crisis (PPC) por el efecto de la falta de actividad. La mayoría de los problemas en el sector automotriz, desde que estalló la crisis en octubre hasta acá, ha sido básicamente en el personal temporario. La crisis encontró a las empresas con un número importante de eventuales (NR: Empleados tercerizados contratados por consultoras).

–¿Cuántos suspendidos y despedidos se calcula que hubo en todos los sectores desde que se agudizó la crisis?

–Hay un número que da vuelta en materia de suspensión que llega a unos ocho mil trabajadores suspendidos de todos los sectores, algunos en forma reiterada. Extraoficialmente, tengo un dato de la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses) que del 15 de octubre al 31 de enero hablaba de mil despedidos, del cual el 98 por ciento eran los eventuales del sector automotor. La construcción no hace PPC, pero un informe de la Uocra está hablando de unos cinco puestos de trabajo perdidos en toda la provincia. Con los PPC se evitó despidos del personal permanente, que fueron transformados en suspensiones.

–Fuentes gremiales dicen que tanto en Volkswagen como en la autopartista Gestamp casi todos los contratados ya realizaron arreglos entre partes y quedan muy pocos contratados.

–No se el número exacto, pero han ido haciendo acuerdos con las empresas de eventuales percibiendo las indemnizaciones. No se cuántos quedan, pero son pocos.

–Hay un subsidio prometido por la Nación de 300 pesos mensuales para los suspendidos de VW y Gestamp que se completaría con 750 pesos que aportarían las empresas. ¿Llegó?

–Todavía no. Fue para el proceso suspensivo de diciembre y enero. Muchos se fueron. Hay una demora considerable en la liquidación del subsidio de la Nación.

–¿Cuál es el conflicto principal?

–El conflicto grande que tiene Córdoba es Iveco. Smata tuvo una audiencia el martes pasado donde planteó dos cosas: por un lado la negativa de la empresa a incorporar a dos delegados que vienen con un amparo de la Justicia. Y el otro punto era discutir un esquema de rotación del personal. Con Iveco hay que hacer una distinción entre el personal permanente (550) y en el remanente de eventuales, que se han ido muchos. Quedan alrededor de 80 hasta el 31 de marzo. Ese es el núcleo más duro, porque es el que ganó la calle. Iveco venía pagando a los suspendidos 1.350 pesos sin subsidios.

–¿Cuántos PPC se presentaron y cuántos cobraron sus subsidios?

–En total, desde el 10 de octubre a hoy, hay 152 procedimientos de los cuales al día de la fecha hay 74 que están en trámite (para cobrar subsidios). Este procedimiento está regulado por la normativa nacional y el primero fue un decreto durante el Gobierno de (Raúl) Alfonsín. En este marco se utilizan todos los mecanismos para evitar despidos. De todos esos, hay 47 homologados que fueron remitidos para la liquidación de subsidios si corresponde. Del total de los suspendidos hay con derecho a cobrar el subsidio 2.768 trabajadores; 1.126 que lo cobraron efectivamente y la diferencia de eso en vías de cobrar. En el bolsillo ya están entregados 238.880 pesos y 274.519 pesos más a entregar.

–¿Qué derechos tiene el personal eventual contratado por consultoras, que es el que más sufrió la crisis automotriz?

–Es un personal que tiene un régimen especial y puede suplir personal de vacaciones o para un pico de demanda que sabe que no va perdurar en el tiempo. En el sector automotor el principal problema lo tuvimos en los eventuales y en los trabajadores contratados a plazo fijo por Iveco. En general, con el personal permanente de las automotrices no hemos tenido despidos.

–Comerciantes del interior pidieron que se les extendiera a ellos el mecanismo de PPC para acceder a subsidios. ¿Es factible?

–Técnicamente por el decreto no, ya que habla de empresas del sector industrial. Pero puede ser una decisión política extenderlo o crearlo para el sector comercial. El decreto habla de empresas industriales que no superen una facturación anual de 50 millones de dólares.

–¿Cuáles son los sectores más vulnerables en los próximos meses, si sigue la crisis?

–El sector de la maquinaria agrícola está en situación límite porque está muy atado a la producción del campo. No trabaja, si el campo no compra ellos no venden; ya comenzaron con los procedimientos. Agrometal ya acordó, por ejemplo. Creo que se va a profundizar y va a seguir en situación de terapia intensiva el sector metalmecánico y el resto de la industria vinculada –del caucho y del plástico– y la construcción. El sector de calzado también está en alerta. Va a haber que agudizar mucho más al ingenio para buscar formas alternativas y es un gran desafío para todos. Exigirá muchísimo más nivel de responsabilidad empresarial para tratar de no tomar las medidas más cortas y exigir de los gremios un mayor nivel de comprensión y flexibilidad. La prioridad hoy está puesta en mantener los niveles ocupacionales; lo salarial es importante, sin duda, pero ha pasado a ser un accesorio de la necesidad de que la gente no pierda el empleo.

–¿Se podrán seguir evitando los despidos?

–Creo que en el transcurso del año va a ser imposible seguir impidiendo los despidos. Ya hay un informe que coloca a Córdoba y al país por arriba de los dos dígitos de desocupación (ver en http://www.lavoz.com.ar). Va a empezar a impactar la estabilidad laboral de la gente sobre todo en las empresas del sector Pyme. Por ahí, las automotrices aguantan un año suspendiendo gente, pero para muchas empresas que vienen colgadas con programas de ayuda económica, llegará un punto en que van a querer prescindir de gente.

–¿Cómo vio el rol de los sindicatos en esta crisis?

–Los sindicatos y en particular el Smata y la UOM han actuado responsablemente y han logrado los mejores acuerdos posibles. El sector empresarial también ha negociado con muchísima responsabilidad y prudencia. 

Fuente: La voz del interior (23/03/09)