Brasil prolongará los recortes de impuestos a la industria automotriz a partir de abril, pese a que la medida representa una caída de recaudación de más de 580 millones de dólares, según adelantaron fuentes gubernamentales.

El Palacio del Planalto está inclinado a prolongar por otros cuatro meses el no cobro del Impuesto a la Producción Industrial (IPI), que redujo el costo de los automóviles populares en un 7%, lo que permitió una reactivación de las ventas.

Lo indicaron fuentes del Gobierno al diario Folha de Sâo Paulo y explicaron que si bien esa decisión reducirá los ingresos fiscales en unos 580 millones de dólares, algo que preocupa al ministro de Hacienda, Guido Mantega, peor sería el efecto cascada de la dimisión en masa de empleados en las fábricas.

En diciembre pasado, y tras una pronunciada caída de ventas de vehículos en noviembre, el Gobierno decidió suspender el cobro del IPI hasta el 31 de marzo, gracias a lo cual las ventas crecieron el 9,38%.

Las ventas también mejoraron en enero, 189.000 vehículos, y febrero, 191.000 unidades.

Las autoridades, entre tanto, aún no anunciaron oficialmente si la medida se prolongará por otros cuatro meses a partir del 31 de marzo.

Alberto Meier, vicepresidente de la Asociación Nacional de Fabricantes de Vehículos (Anfavea), advirtió que si no se prorroga la supresión del IPI las ventas pueden caer un 25%.

Ante la recuperación de la demanda en los últimos meses, las fábricas de Fiat, en el estado de Minas Gerais, y Volkswagen, en San Pablo, anunciaron que trabajarán horas extras los próximos fines de semana.

Fuente: Ambito Financiero (05/03/09)