El Gobierno cerrará en los próximos días la reglamentación del régimen de incentivo para la fabricación de motos y motopartes. Incluye rebajas arancelarias, financiamiento y bonos fiscales.

En los próximos días, el Gobierno terminará la reglamentación del régimen de incentivo a la producción de motos y motopartes, plan que incrementará el valor agregado local del 40 al 60% en cinco años.

En diálogo con Buenos Aires Económico, el director ejecutivo de la Cámara Industrial de la Motocicleta, Bicicleta, Rodados y Afines (Cimbra), Pedro Waisman, reveló que “la reglamentación sale en los próximos días, por la información que nos dieron desde el Gobierno”.

La nueva normativa está dirigida a quienes acrediten inversiones por al menos un millón de dólares, y como incentivo para la producción nacional habrá un paquete de medidas como: certificados de importación con reducciones arancelarias; líneas de financiamiento para favorecer la adquisición de insumos y bienes, y bonos fiscales para el pago de tributos e insumos.

En lo que se refiere a las reducciones arancelarias, será del 20 al 2% para el derecho de importación extrazona de partes, matrices y moldes; del 35 al 9% en vehículos completamente o semidesarma-dos (completely knocked down -CKD- y semi knocked down -SKD-); y del 35 al 17,5% para los terminados y armados (completely built up -CBU-).

Asimismo, habrá un incentivo diferencial del 20% en reducciones arancelarias, cuando el destino de las producciones nacionales sean las exportaciones.

BONOS. Está previsto, por su parte, un bono fiscal sobre las compras de motopartes destinadas a la producción de nuevas motocicletas del 20% del “valor fábrica antes de impuestos” en el primer año, que irá bajando hasta llegar al 16% en el quinto año.

De acuerdo con la información de la norma ya sancionada en el Congreso, con este bono podrán pagarse impuestos nacionales, excepto los destinados a la seguridad social o de afectación específica. Tampoco podrá computarse para determinar el gravamen a las ganancias; el pago de deudas anteriores ni eventuales saldos a favor que dieran lugar a reintegros o devoluciones estatales.

Las empresas interesadas contarán con un plazo de 5 años a partir de la entrada en vigencia de la correspondiente reglamentación para incorporarse al régimen y estarán excluidos los bienes fabricados en la provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, en el marco de la ley 19.640.

CRISTINA. La presidenta Cristina Fernández estimó sobre fines del año pasado que el plan oficial de incentivos alentaría inversiones por 60 millones de dólares y se manifestó convencida de que favorecerá el desarrollo del motopartismo local.

En forma conjunta, el programa oficial permitirá que la industria nacional obtenga los estándares tecnológicos, procesos de calidad y cumplimiento de normas de medio ambiente y seguridad exigidos por el mercado para atender competitivamente la demanda tanto interna como externa.

CRÉDITOS. En sintonía con los planes anunciados hasta el momento para reactivar el mercado interno, el Ministerio de Producción y la Secretaría de Industria avanzan también en la definición de créditos blandos para la compra de motos nacionales.

Una fuente oficial señaló a este diario que “se estudia y trabaja en un esquema que favorezca el desarrollo déla industria local y la compra de motos a costos accesibles para mejorar el consumo. Fue un pedido de la cámara del sector (Cimbra) y nos pareció muy interesante; el gobierno no le va a soltar la mano a ningún sector que esté en problemas”.

Antes de que se acentuara la crisis financiera internacional, se habían estimado ventas en el mercado interno para 2008 de aproximadamente 800.000 unidades, y la cifra alcanzada fue de 700.000 rodados, cantidad evaluada como “excepcional” por los industriales.

Fuente: BAE (03/03/09)