Las medidas anticrisis / Detalles del plan oficial: La flexibilización del plan incluyó modelos como Hilux, C4, Golf y Ecosport; pocas consultas

Después de la confusión inicial sobre los alcances concretos de la flexibilización del plan oficial para sostener la industria automotriz, se conocieron ayer finalmente los detalles del nuevo mecanismo y la lista de modelos que los clientes podrán elegir con los fondos que les preste la Anses.

En esa lista, compuesta por vehículos fabricados en la Argentina y Brasil, aparecen algunas unidades cuyo precio es varias veces superior a los que se manejaron en el plan original, modelado según el objetivo del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, de impulsar un “auto barato” para quienes nunca tuvieron un 0 km. Por ejemplo, se incluyen la Hilux SW4, una SUV de Toyota que cuesta entre $ 161.200 y $ 174.900; la línea Golf de Volkswagen, que en algunas versiones llega a valer $ 127.400, o el C4, que Citroën fabrica en su planta de El Palomar y cuyo precio oscila entre 71.000 y 100.000 pesos.

Sin embargo, tal como fue explicado ayer por la Asociación de Concesionarios de Automotores (Acara) en un comunicado aclaratorio (que se publica hoy en la página 11 del cuerpo principal del diario), el Estado no financiará en esos casos el 80% de la unidad, como sí ocurre con los 18 modelos “económicos” aprobados por Moreno en el plan original.

El cliente podrá optar por financiar un monto equivalente al máximo que regía hasta ahora para cada una de las marcas. Por ejemplo, el comprador del Golf, modelo agregado al plan, podrá financiar hasta $ 37.000, que equivalen al 80% del valor de la VW Suran base, vehículo que pertenecía al programa inicial. Ese monto se devolverá en 48 cuotas ajustables a valor auto. En el caso de los clientes de Toyota -que no participó del plan original- no quedaba claro anoche para los directivos de Acara cómo se determinaría el financiamiento máximo.

Una opción sería tomar como límite los $ 43.000 equivalentes al 80% del Peugeot 307 (el más caro admitido inicialmente). Otra alternativa, recurrir a la segunda línea de créditos oficiales (el plan Sipa-autos), que financia hasta $ 31.000 con una tasa de 16,25% y es administrado por cuatro bancos (el Nación, el de Córdoba, el Provincia y el Credicoop). Esta línea casi no tuvo eco por parte de los clientes hasta ahora y, entre los empresarios del sector, se especula con que los bancos se verán obligados a devolver a la Anses la mayor parte de los $ 200 millones que no colocaron. También es probable que en futuras licitaciones de más fondos, la Anses permita a los bancos prestar hasta un límite superior (las versiones hablan de $ 40.000 hasta $ 100.000).

Fría recepción

En una recorrida entre concesionarias de diversas marcas, LA NACION comprobó que el anuncio de la flexibilización, hecho el martes pasado por la presidenta Cristina Kirchner, no había despertado consultas masivas de los clientes. “No se dio lo mismo que en diciembre. No vino la gente como en el primer anuncio”, afirmó Gabriel Martínez, gerente de una sucursal de Car One. Advirtió, no obstante, que en los próximos días se comunicarían con quienes habían dejado sus datos, pero no calificaban para el plan inicial.

Oscar Pompilio, del concesionario Taraborelli (Fiat), indicó que ahora esperaban que aparecieran clientes en busca de sus modelos Punto e Idea, que no estaban comprendidos en la lista de Moreno. De todos modos, señaló, el nivel de consultas “es menor al pico que hubo en diciembre”. Una apreciación similar hizo Gustavo Sola, jefe de ventas del concesionario Guillermo Simone (Ford).

El presidente de Acara, Dante Alvarez, estimó ayer que el cupo de 140.000 vehículos financiados por la Anses (a través de diversos planes) se podría completar “a lo largo de todo el año” y no en “los primeros cuatro meses” como calculaban en diciembre. Su proyección final para todo el año es de unas 500.000 unidades vendidas (110.000 menos que en 2008), aunque entre los fabricantes de autos se estima una cifra algo menor: 480.000, asumiendo que el plan del Gobierno funcione a la perfección.

Fuente: La Nación (28/02/09)