El presidente de la Asociación Brasileña de Fabricantes de Vehículos (Anfavea), Jackson Schneider, reclamó que espera que la Argentina garantice “seguridad” jurídica a las inversiones extranjeras del sector automotriz.

La “supervivencia” de la industria en la Argentina depende de que se garantice un “clima de seguridad que permita [a los empresarios] hacer previsiones de largo plazo” para “sus inversiones”, señaló Schneider, según consignó la agencia ANSA.

Las preocupación del dirigente automotriz sobre “la confiabilidad” de las medidas del Gobierno coincide, en parte, con la opinión de la Federación de Industrias de San Pablo, que recientemente calificó como “proteccionista” al gobierno de Buenos Aires.

Una delegación, encabezada por el canciller Jorge Taiana, se reunió la semana pasada con ministros brasileños ante quienes plantearon que la Argentina lleva 70 meses de déficit comercial con Brasil.

La ministra de la Producción, Débora Giorgi, planteó en esa reunión, realizada en la cancillería brasileña, su inquietud ante el déficit de 2500 millones de dólares en el sector automotriz registrado en 2008.

Los funcionarios también solicitaron que el Congreso brasileño apruebe el Mecanismo de Adaptación Competitiva, para remediar estas asimetrías, y proteger la industria argentina.

Por su parte Jackson Schneider dijo hoy que la industria automotriz argentina no corre peligro de desaparecer. “Si hubiera reglas de libre mercado [entre Brasil y la Argentina] la producción automotriz de la Argentina no desaparecerá…porque la industria argentina recibió importantes inversiones en los últimos años”, puntualizó Schneider.

Socios. El titular de Anfavea destacó que la “Argentina es nuestro mayor mercado, es el mayor mercado de exportaciones de automóviles, camiones y colectivos brasileños”.

Schneider demostró su preocupación ante la acentuada caída de las compras argentinas que en enero fueron de sólo 23.000 unidades, equivalentes a menos de un tercio de las importaciones de autos brasileños en octubre pasado.

“Todos los mercados del mundo cayeron, el mercado norteamericano que el año pasado vendió 17 millones este año venderá 10 millones, el mercado europeo perderá 6 millones”.

“El mundo entero encogerá su producción en 20 millones de vehículos respecto de 2007, y Argentina no será diferente”, observó hoy Schneider.

Fuente: La Nación (26/02/09)