Por primera vez en 25 años, las fábricas de Volkswagen en Alemania recurren a partir de hoy a la reducción de jornadas de trabajo para afrontar la crisis del mercado automotriz, que ha generado una baja generalizada en las ventas de vehículos.

Volkswagen consideró que el desplome en su volumen de negocios será este año de 10 por ciento en todas las marcas que lo integran, por lo que decidió aplicar medidas destinadas a reducir su producción.

La reducción de jornadas laborales en las plantas del mayor consorcio automotriz alemán durará, en principio, cinco días a partir de este lunes, con lo que resultarán afectados 61 mil de sus 92 mil trabajadores.

El recorte se aplica ya en la planta central de Wolfsburg y en las de Emden, Hannover, Dresden y Zwickau, aunque el consorcio no precisó qué porcentaje pretende reducir la producción.

La planta de Audi en la localidad húngara de Gyor también se sumó a la medida, en la que no sólo se producen vehículos sino también motores. En esa planta, las reducciones se iniciaron desde mediados de diciembre debido a las malas ventas de la marca.

El Consejo de Empleados de Volkswagen y los sindicatos del ramo manifestaron su acuerdo con la medida porque es una reacción a la situación en la que se encuentra el mercado automotriz. Por ahora también están canceladas las horas extras.

Los modelos de Volkswagen que tienen por el momento mayor demanda en Alemania son los autos de dimensiones pequeñas, el Fox y el Polo, pero ninguno de los dos se produce en Alemania, sino en países emergentes.

Volkswagen registró ganancias en el 2008, al contrario de la tendencia en las demás automotrices del mundo.

Produjo un total de seis millones 230 mil vehículos, 0.6 por ciento más que en 2007. Sin embargo, en el transcurso del año experimentó una desaceleración en su crecimiento. 

Fuente: Milenio.com (23/02/09)