La crisis continúa afectando fuertemente a las principales automotrices internacionales, que incrementan sus previsiones para los próximos meses y reportan fuertes pérdidas en 2008.

Volkswagen, el mayor fabricante de automóviles de Europa, registró en enero una caída en las ventas del orden de 20% respecto del año anterior, y su subsidiaria Audi reportó una caída de 28% en el mismo mes.

En tanto, la japonesa Toyota prevé pérdidas netas por u$s3.800 millones; la alemana BMW registró en 2008 una caída de 4,3% en las ventas y 5%en la facturación, y Volvo redujo 33% en 2008 su beneficio respecto de 2007.

En Tokio, Toyota informó que corrigió por tercera vez sus previsiones para el presente ejercicio fiscal y ahora espera pérdidas netas, por primera vez desde 1963, por 350.000 millones de yenes (u$s3.800 millones).

La empresa también cree que la facturación caerá 2,3% menos que la cifra prevista en diciembre.

Por su parte, BMW reveló que la facturación cedió 5%, a 53.200 millones de euros (u$s68.100 millones), y se vendieron en 2008 unas 1.435.000 unidades.

En el caso de Audi, pese al éxito del modelo A4, las ventas cayeron 28% en enero, respecto del mismo mes de 2007.

En tanto, Volvo registró pérdidas netas por 1.300 millones de coronas en el último trimestre, frente a un beneficio de 4.100 millones de coronas obtenido en el mismo período de 2007.

AUTOPARTES. La crisis del sector provocó además que las ventas del fabricante de semiconductores Infineon en el primer trimestre del ejercicio 2008/09 (de octubre a diciembre) se desplomaran 28%, a 830 millones de euros (u$sl.030 millones).

La recesión afectó en todas las áreas de negocios de la compañía, que cotiza entre los primeros 30 valores bursátiles DAX, y en especial en la de fabricación de chips para la industria automotriz, ramo que reaccionó a la caída de la demanda con recortes de producción.

Fuente: BAE (09/02/09)