La crisis financiera internacional golpeó duro en Córdoba, principalmente en el complejo metalmecánico. Automotrices como Fiat, Iveco, Renault y Volkswagen suspendieron personal.

Y analizan el futuro para ver qué hacer con sus inversiones.

Un recorrido por las diferentes industrias cordobesas realizado por Clarín la última semana permitió mensurar el impacto de la crisis: había un total de 7.500 trabajadores suspendidos con diferentes planes. Y los despidos entre empleados efectivos y temporarios alcanzaban los 1.000.

El secretario de Industria de Córdoba, César Martinelli, confirmó que “más de 100 empresas de la provincia de Córdoba presentaron el procedimiento preventivo de crisis, una herramienta administrativa que se aplica en el caso de suspensiones y despidos por razones de fuerza mayor”.

El funcionario del Gobierno de Juan Schiaretti señaló que el sector más afectado es el metalmecánico, “especialmente las empresas relacionadas con la producción de camiones”. Paradójicamente, Martinelli dijo que “si bien la caída será importante con relación a 2007, se mantendrá en los niveles de 2008, que no fue un mal año”.

En octubre de 2008, la legisladora Liliana Olivero (de Izquierda Socialista) presentó un proyecto declarando la Emergencia Laboral.

La iniciativa prohibía los despidos y las suspensiones y proponía un plan de distribución de horas para no afectar a los trabajadores. Si bien fue tratado en la Comisión de Trabajo de la Legislatura, todavía no se aprobó.

Días después, el secretario general de la UOM Córdoba y legislador “juecista” Augusto Varas impulsó un proyecto similar al de la izquierda.

Desde el SMATA, el vocero Leonardo Almada dio a conocer los números más significativos de las suspensiones:

 Volkswagen: hay 750 empleados efectivos del Centro Industrial Córdoba que firmaron suspensiones por 4 semanas (todo febrero); a los que se suman 368 empleados contratados suspendidos hasta el 31 de marzo. En ambos casos perciben el 75% de sus salarios.

 Renault: el 2 de febrero cerró la planta por 35 días, dándole vacaciones a sus 1.400 operarios.

 Fiat: la línea Montaje y Pintura trabaja 2 ó 3 días a la semana, mientras que los del sector Mecánica trabajan sólo por la mañana.

Totalizan 1.000 empleados que vieron suprimida a la mitad su jornada laboral.

 Iveco: los 720 trabajadores irán a la planta de Ferreyra una semana en febrero y una en marzo.

 Gestamp: esta autopartista tiene una planta de 750 obreros, de los cuales el 60% fue suspendido.

Por su parte el metalúrgico Varas detalló a Clarín que “las suspensiones llegan a 1.650, incluyendo 1.000 de Alladio”, la fábrica de lavarropas y secarropas Drean con sede en Luque. Sin embargo, el dirigente aseguró que “hay muchos casos de suspensiones que no han sido notificadas a la UOM, incluso a los compañeros del caucho, el plástico y el vidrio les hemos pedido informes de la situación laboral y no nos han informado aún”.

Los despidos trepan al millar, entre los que se encuentran 172 trabajadores efectivos y 650 eventuales, ligados a la UOM.

Desde APyME, que agrupa a pequeños empresarios, Eduardo Fernández aseguró que “en la alimentación y los servicios se han recortado horas extras. Por ejemplo, en el sector turístico, en vez de emplear a diez personas, esta temporada se emplearon cinco”.

Mientras que en la industria del calzado y de la madera se adelantaron vacaciones.

Fuente: Clarín (09/02/09)