Las ventas de autos nuevos, para muchos hogares lo más costoso después de los bienes raíces, volvieron a caer en enero en Asia y Europa, mientras que la terrible depresión de la industria automotriz dejó su marca en las siderúrgicas de ambos continentes.

Los consumidores, que temen perder sus empleos y enfrentan una severa restricción del crédito, siguieron posponiendo sus compras caras, lo que implicó que las ventas de autos nuevos durante el mes descendieron un quinto en Japón y un tercio en Corea del Sur.

En España, las entregas disminuyeron en dos quintos y en Francia, un 8 por ciento.

Muchas automotrices globales han debido recortar su producción, cerrar plantas, despedir empleados y postergar inversiones para lidiar con el deterioro de los mercados. Varias, además, han salido a buscar ayuda estatal para sobrevivir.

A medida que la crisis se extiende a los proveedores, Nippon Steel Corp admitió que podría recortar aún más su producción, pero dijo que esperaría para ver los planes de producción de las principales automotrices japonesas del trimestre abril-junio antes de decidir algún cambio.

La siderúrgica austríaca Voestalpine, que generó un 25 por ciento de sus ingresos del 2007-2008 del sector automotor, redujo su previsión de ventas del 2008-2009 en medio de un “enorme declive” en la demanda y dijo que no podía hacer un pronóstico para el año siguiente.

La caída en las ventas de autos en España empujó a los fabricantes locales agrupados en el grupo ANFAC a rogar por una ayuda similar a la anunciada en otros países europeos.

En Francia, las ventas cayeron un 7,9 por ciento en enero después de haber descendido un 15,8 por ciento en diciembre, informó la asociación automotriz CCFA. Las ventas de marcas francesas bajaron un 14,8 por ciento y redujeron su participación de mercado combinada a un 50 por ciento.

En España, la baja de diciembre había sido de un 49,9 por ciento pero, en términos absolutos, las ventas de enero fueron considerablemente peores a las del mes anterior en medio de una recesión que ha impactado el gasto de los endeudados consumidores.

ANFAC dijo que eran insuficientes las medidas que ha anunciado el Gobierno hasta ahora, como los préstamos a personas que quieran comprar autos nuevos para reemplazar a los más viejos y contaminantes.

“La industria necesita urgentemente medidas para elevar la demanda (…) En países como el Reino Unido y Suecia, que tienen menos producción que España, han tomado medidas para respaldar a la industria en la forma de garantías (crediticias)”, dijo ANFAC.

La economía española cayó en recesión en el segundo semestre del 2008 y el desempleo casi se duplicó a cerca de un 14 por ciento.

Las automotrices han anunciado una ola de recortes de empleos en España, donde existen fábricas de General Motors, Ford, Renault, Nissan, PSA Peugeot Citroen y Volkswagen.

Para más tarde se esperan los informes de ventas de autos en Italia y Estados Unidos.

En una entrevista, el presidente financiero de Honda, Yoichi Hojo, dijo que las ventas de enero en Estados Unidos, el mayor mercado del mundo, cayeron en un nivel similar al 35 por ciento de diciembre y que tomará varios meses para desocupar los inventarios acumulados.

Honda planea operar sus fábricas en Norteamérica, Japón y Asia, excluyendo a China, a sólo un 60 por ciento de su capacidad entre enero y marzo.

Fuente: Reuters (02/02/09)