«Sobrevivir es importante», manifestó el «uno» de Fiat a nivel mundial, Sergio Marchionne, sobre su larga búsqueda de un socio. Al fin, el deseo del ejecutivo se hizo realidad: el consorcio automovilístico italiano informó ayer que llegó a un acuerdo con la automotriz estadounidense Chrysler, por el que tomará el 35% del capital de esa firma, a través de un acuerdo no vinculante. Las dos compañías afirmaron en una declaración conjunta que compartirán tecnologías y plataformas de vehículos.

Según los términos del acuerdo, Fiat no aportará dinero a Chrysler, sino que le dará acceso a sus plataformas de vehículos pequeños, así como también a sus motores eficientes y de bajo impacto ecológico. El comunicado revela que Fiat tomará «inicialmente» el 35% del paquete accionario de Chrysler, lo que da a entender que está abierta la posibilidad de ampliar ese porcentaje. También precisa que Fiat no se compromete a financiar a Chrysler en el futuro. Además de la parte que toma Fiat, el fondo Cerberus mantendrá el 45,1%, y Daimler el 19,9% de Chrysler, aunque el grupo alemán manifestó que es su intención desprenderse de este paquete accionario.

«Una asociación Chrysler-Fiat es muy conveniente porque crea el potencial de un nuevo y poderoso competidor global, dando a Chrysler varios beneficios estratégicos, incluyendo el acceso a productos que complementan nuestra cartera actual y una red de distribución fuera de Estados Unidos», afirmó Bob Nardelli, presidente del directorio y CEO de Chrysler.

El grupo Fiat, que produce los vehículos de esa marca, Lancia y Alfa Romeo, intenta volver al mercado estadounidense después de anular hace unos años un acuerdo con General Motors. La compañía manifestó su interés en llevar a ese país su Fiat 500 y la marca Alfa Romeo.

El presidente de Fiat, Luca Cordero di Montezemolo, explicó que las dos empresas no firmaron un contrato, «sino un acuerdo no definitivo y no vinculante», aunque puntualizó que «el acuerdo potencial es muy importante. Desde el punto de vista de Fiat, es útil porque significa vender tecnologías que costaron grandes inversiones y acceder a un mercado muy importante para nosotros con el 500 y el Alfa Romeo, que representan el futuro en un momento de crisis».

A mediados de 2007, Daimler logró desprenderse de gran parte de Chrysler vendiéndosela a Cerberus. Hace décadas que Chrysler está en crisis y es, después de GM y Ford, la más pequeña y débil de las tres grandes automotrices de Estados Unidos.

Recientemente, sus ventas en el mercado estadounidense se redujeron a la mitad, y a nivel internacional son prácticamente inexistentes, ya que el 90% de los ingresos proviene de Estados Unidos. Chrysler depende de los créditos estatales y debe mostrar antes de fin de marzo su capacidad de supervivencia al nuevo presidente estadounidense, Barack Obama.

A raíz de la caída del mercado automotor, los italianos podrían sufrir fuertes pérdidas: el consejo de administración de Fiat revisará en los próximos días las cifras de 2008 y las perspectivas para 2009. El resultado operativo se reduciría de u$s 4.228 millones en 2008 a unos u$s 1.771 millones este año.

Fuente: Ambito Financiero (21/01/09)