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La nacionalización de la automotriz estadounidense General Motors (GM) resultará más cara de lo esperado, indicó hoy un funcionario responsable de los paquetes de rescate.
En tanto, desde Alemania, la firma Daimler anunció que estudia cooperar con su rival italiana Iveco en la producción de vehículos industriales.
En el caso de GM, Neil Barofsky, jefe del Programa de Asistencia a Activos con Problemas (TARP), dijo en una carta publicada en el diario “The New York Times” que para recuperar su dinero el Estado tendría que vender en la bolsa las acciones de la firma en 133,78 dólares.
Sin embargo, ni siquiera en su mejor momento -año 2000-, las acciones superaron los 100 dólares, agregó un cable de la agencia DPA que reprodujo los dichos del directivo.
En tanto, se espera que a fin de año GM vuelva a la bolsa aunque no está claro cuantas acciones entregará el Estado.
El gobierno rescató a GM hace un año con 49.500 millones de dólares y posee el 60,8 por ciento de la firma, pero quiere retirarse de la compañía.
El estado ya recuperó parte del dinero, pero según Barofsky aún faltan 39.700 millones de dólares que deben ser recaudados mediante la venta de acciones.
Por otra parte, la firma Daimler desmintió en el diario económico alemán “Handelsblatt” una versión periodística italiana según la cual estaría negociando con la casa matriz Fiat la adquisición de la división de vehículos industriales, a la que pertenece Iveco.
“En nuestro sector todo el mundo habla con todo el mundo sobre cooperaciones y lo mismo hacemos nosotros”, dijo un portavoz de la automotriz en Stuttgart.
Según el periódico “Handelsblatt”, los directivos de Daimler descartaron la idea de adquirir Iveco por las dificultades que surgirían con las autoridades antimonopolio.
Daimler es líder en el mercado de vehículos utilitarios y camiones de Europa Occidental e Iveco el cuarto mayor.
No obstante, ambas empresas confirmaron haber mantenido contactos.
Fuente: Télam (23/09/2010).
Al cierre de año se venderán 11.5 millones de autos, desde una previsión de 12 hecha por el sector; el próximo año difícilmente podría generar un rebote en ventas a 16 o 17 millones de unidades.
Se aproxima el último tramo del año, y parece que 2010 mostrará un mercado automotriz más débil de lo predicho en Estados Unidos, quizás con la venta de 11.5 millones de autos nuevos, en vez de los 12 millones que estimaban los fabricantes de autos y otros analistas.
2011 no luce muy prometedor para generar un rebote hacia los 16-17 millones de ventas anuales totales que han nutrido a la industria automotriz mundial en la mayor parte de la última década. Aunque el sector de las viviendas es el que llama la mayor parte de la atención hoy en día, los fabricantes de autos se están recuperando de su propia burbuja.
El débil crecimiento económico para los próximos años, famosamente apodado por Mohammed el-Erian de Pimco como “la nueva normalidad”, podría significar que los conductores estadounidenses se queden más tiempo con su auto, compartiendo los costos del camino con más frecuencia y optando por tomar el transporte público donde esté disponible.
Los prospectos financieros a corto y mediano plazo para los fabricantes de autos lucen más borrosos, sobre todo para General Motors Co., que se prepara para una oferta inicial pública de acciones en noviembre.
“La mayoría de los consumidores están esperando a que algo fatal ocurra, ya sea una recesión doble o la declaración de una emergencia de deuda nacional como fachada para elevar la recaudación de impuestos sustancialmente”, dijo Jeremy Anwyl, presidente ejecutivo de Edmunds.com, un sitio web de análisis automotriz. “Nos quedamos con un mercado dirigido por la necesidad, no por el gusto. Los consumidores ya no quieren comprar un auto nuevo, o están eligiendo la alternativa de un auto seminuevos hasta que la necesidad de un auto nuevo sea real”.
George Pipas, analista de ventas de mercado para Ford Motor Co., dijo que “la respuesta inmediata es que no sabemos” a dónde se dirige el mercado. “La nueva normalidad está fuera de nuestro modelo de negocios”, dijo, y agregó que en su compañía no se comparte esta visión para interpretar los indicadores de las predicciones de ventas.
Los economistas señalan el hecho de que el reemplazo de 6% anual de autos usados se ha manejado en niveles más bajos de los típicos desde hace dos años, dijo Pipas. A medida que los autos envejecen, la demanda acumulada crece entre los conductores que decidieron conservar su auto más tiempo. En Estados Unidos hay cerca de 245 millones de autos registrados, poco más de un auto por conductor con licencia.
La deuda del consumidor, que aumentó a un récord histórico de cerca de 2.6 billones de dólares en 2008, ha estado cayendo desde entonces, según la Reserva Federal. Los consumidores se han mantenido al margen, pagando su deuda y, si tienen trabajo, asegurándose de permanecer empleados y solventes.
A medida que el nerviosismo por la deflación aumenta, también lo hace la percepción de que la deuda en términos de dólares reales es un peligro financiero que puede mitigarse evitando entrar en obligaciones nuevas, como el pago de un auto.
Los consumidores están “reduciendo su gasto lentamente”, dijo Anwyl. “La caída de los precios de las viviendas y los planes de retiro fomentan las actitudes de cambio”. La tasa de ahorros de Estados Unidos, que cayó a menos del 1% del ingreso en la primavera de 2005, llegó a 6% en julio.
El intento del Gobierno estadounidense por reencender las ventas de autos con el programa de “efectivo por chatarra” de 2009 tuvo resultados diversos. El programa se extendió hasta las ventas del final del verano, que quizás habrían ocurrido de cualquier forma en los siguientes meses. El resultado no intencional de despedazar más de 700,000 autos con rendimiento de gasolina relativamente bajo fue agravar la escasez, y elevar los precios de los autos usados.
Con la baja en la venta de autos nuevos, los concesionarios hacen menos negocios en sus lotes. Este mes, Edmunds.com informó que el precio promedio de un auto nuevo aumentó 10.3% en julio, aproximadamente 1,800 dólares, en comparación con el año anterior. Los autos deportivos usados, como el Cadillac Escalade y la Suburban de Chevrolet, se venden en cerca de 30% más que el año pasado: se están fabricando menos modelos grandes, y la gasolina ha tenido un precio relativamente bajo, neutralizando los temores del costo del combustible.
Como si las preocupaciones por el combustible no fueran una angustia económica lo suficientemente grande para los fabricantes de autos, las nuevas tendencias culturales podrían afectar la forma en la que los jóvenes, en particular, aplican sus deseos de tener un auto nuevo. “En comparación con hace 20 años, los jóvenes de 18 años ahora se emocionan más con comprar un teléfono celular nuevo que con comprar un auto nuevo”, dijo Pipas.
Fuente: CNNexpansion.com (09/09/2010).
Las automotrices presentaron las ventas de agosto más débiles desde 1983 en Estados Unidos, lo que ahondó la incertidumbre sobre la real fortaleza de la recuperación en la economía más grande del mundo.
Las ventas cayeron 21 por ciento frente al auge incentivado por el gobierno de hace un año. Los datos de ventas de autos mensuales representan uno de los primeros y más amplios índices de la demanda de los consumidores.
“Continúa la indecisión de los consumidores a la hora de gastar su dinero ganado con tanto esfuerzo”, aseguró el analista de TrueCar.com, Jesse Toprak.
Las ventas de autos se derrumbaron en Estados Unidos y en Europa en un reflejo del impacto del fin de los subsidios estatales y de la incertidumbre sobre la fortaleza de la recuperación de la economía estadounidense.
En conjunto, los resultados contribuyeron a ahondar la preocupación por la debilidad del consumo privado en los mercados maduros, donde las grandes automotrices y los proveedores de partes establecidos obtienen la mayor parte de sus ventas.
Las grandes automotrices reportaron caídas de las ventas de dos dígitos en porcentaje en el mercado estadounidense, lideradas por Toyota Motor Corp y Honda Motor Co, que informaron de un derrumbe de un tercio.
La tasa de ventas de autos en Estados Unidos de 11,47 millones de unidades fue mucho menor a los más de 14 millones de agosto del 2009, cuando el incentivo a las ventas del gobierno “efectivo por chatarra” alentó un breve auge. En general, las automotrices esperan que las industria venda entre 11,5 millones y 12 millones de vehículos en Estados Unidos este año.
General Motors Co, que está en proceso de vender acciones en una oferta pública inicial, reportó una caída del 25 por ciento de la venta de autos en agosto.
Ford Motor Co anotó una caída del 11 por ciento en sus ventas, mientras que Nissan Motor Co reportó un derrumbe de 27 por ciento de las ventas.
Chrysler, bajo control de Fiat SpA, reportó un aumento de 7 por ciento de sus ventas. La tercera mayor automotriz estadounidense se ha apoyado más que sus rivales en las ventas de flotas, principalmente a empresas de arriendo, que suelen dejar menores márgenes de ganancias.
El mercado estadounidense no ha logrado cumplir con el nivel de recuperación previsto por la mayoría de las automotrices para el 2010, aunque los fabricantes de vehículos descartaron señales de una segunda recesión.
“Considerando lo que veo en la industria, estaría muy sorprendido si eso pasara,” indicó Al Castignetti, jefe de ventas de la marca Nissan en Estados Unidos.
El jefe de ventas de GM, Don Johnson, señaló que esperaba que los consumidores estadounidenses siguieran siendo “cautos” dada la debilidad del mercado laboral, pero estimó que la industria se recuperará de los 10,4 millones de autos vendidos en el 2009. “Aún creemos que hay un riesgo bajo de una doble recesión, a menos que haya un impacto inesperado en el sistema,” dijo Johnson.
Las ventas de autos cayeron en Francia, España e Italia tras la desaparición de los programas de estímulo gubernamentales.
En China, el mercado automotor más grande del mundo, las ventas de autos de pasajeros escalaron casi 60 por ciento interanual en el mes, un abrupto aumento frente a la subida de julio.
Las ventas de autos en China crecieron a 977.300 en agosto, según el Centro de Tecnología & Investigación Automotor de China. La cifra se compara con el aumento del 15,4 por ciento de julio.
Las ventas de las tres mayores automotrices indias (Maruti Suzuki, Mahindra & Mahindra y Tata Motors) crecieron entre un 25 y un 33 por ciento.
India es uno de los mercados automotores de más rápido crecimiento del mundo, con una tasa de 35 por ciento promedio en los primeros cuatro meses del actual año fiscal, según mostraron datos registrados en la Sociedad India de Manufactureros de Automóviles (Siam).
Las ventas en Japón registraron su tercer mayor aumento mensual de la historia en agosto, lideradas por Toyota, Honda y otros, debido a que los consumidores compraron antes de que se acaben los subsidios del Gobierno, lo que está previsto para finales de septiembre.
Siam proyecta un crecimiento de las ventas de autos de 13 por ciento en el año que finaliza en marzo de 2011, una estimación que se considera conservadora.
Las ventas de autos de Toyota cayeron 34 por ciento interanual en agosto, sobre una base no ajustada, informó la automotriz japonesa. Toyota dijo que sus tres divisiones vendieron 148.388 autos en el octavo mes del año en Estados Unidos.
La venta de autos en Brasil subió 3,5 por ciento mensual en agosto a 312.812 unidades, y aumentó 21,2 por ciento frente a 2009, dijo la asociación de concesionarias, Fenabrave.
Hyundai Elantra alentó el consumo
Para la surcoreana Hyundai Motor, la quinta mayor automotriz del mundo junto a su afiliada Kia, el lanzamiento del mes pasado del nuevo compacto mejorado Elantra alentó las ventas domésticas. La presentación de un nuevo sedán Sonata también impulsó las ventas de Hyundai y la participación de mercado en EE.UU., aunque la demanda de China también fue fuerte. El rival más pequeño Ssangyong Motor , que está bajo la protección por bancarrota y ha firmado un acuerdo de adquisición preliminar con la india Mahindra & Mahindra, dijo que las ventas fueron más del triple frente al mismo mes del año anterior. Las acciones de Hyundai cerraron con un aumento de 1,8 por ciento.
Fuente: LaRepública.com.co (02/09/2010).
Washington, 5 Ago (Notimex).- Estados Unidos anunció hoy una garantía de crédito por mil 300 millones de dólares para respaldar las exportaciones de la automotriz Ford a México y Canadá.
La garantía expedida por el Banco de Exportaciones e Importaciones (Ex-Im Bank) cubrirá la venta de más de 200 mil unidades automotrices, que representan 15 por ciento de la producción de Ford el año pasado.
El presidente Barack Obama inscribió esta garantía en el marco de los esfuerzos que ha venido realizando su gobierno para continuar impulsando el fortalecimiento del sector automotriz.
“Vamos a ayudar a Ford a exportar mas de 200 mil vehículos en el exterior, y eso significa más producción y más trabajos de manufacturas”, dijo el mandatario al hablar este jueves en una planta de la Ford en Chicago.
El mandatario dijo que esta garantía permitirá también alcanzar la meta de duplicar las exportaciones durante los próximos cinco años, que estableció este año durante su informe de gobierno.
“Así es como vamos a hacer crecer nuestra economía. Así es como vamos a apoyar millones de buenos empleos para que los trabajadores estadunidenses hagan lo que siempre han hecho: Fabricar excelentes productos”, dijo.
El anuncio del banco apuntó que los vehículos en cuestión serán producidos en las plantas de Ford en Michigan, Missouri, Kentucky y Ohio.
El crédito significa la primera asistencia oficial que el gobierno otorga a Ford desde que en 2009 autorizó un millonario rescate para evitar la quiebra de las automotrices General Motors y Chrysler.
Fuente: Notimex (05/08/2010).
Washington, 5 ago (EFE).- El presidente estadounidense, Barack Obama, volvió a defender hoy el rescate del sector automovilístico del país y la entrega de mas de 60.000 millones de dólares a General Motors (GM) y Chrysler durante una visita hoy a una planta de montaje de Ford en Chicago.
Ante unos 1.700 trabajadores de la Planta de Montaje de Ford en Chicago, Obama afirmó que si se reconstruye con sacrificio, “en el corto plazo (ello) supondrá un nuevo inicio para un gran sector estadounidense”.
“Si podemos conseguir un sentido de propósito común, podremos ver de nuevo los mejores automóviles del mundo diseñados y construidos aquí mismo, en Chicago, en el Medio Oeste, aquí mismo en Estados Unidos”, añadió Obama.
El presidente estadounidense también aprovechó la oportunidad para recordar que muchos de sus críticos se opusieron al rescate de GM y Chrysler, cuando las dos empresas se acercaron al abismo de la liquidación en 2009, pero que ahora el sector está añadiendo empleos y generando beneficios.
Esta es la tercera visita en una semana que Obama realiza a factorías de los tres principales fabricantes estadounidenses de automóviles para defender la intervención federal en el sector, después de que la semana pasada el mandatario visitara plantas de montaje de GM y Chrysler en Detroit.
En este sentido, la elección de la Planta de Montaje de Ford en Chicago para cerrar su gira un año después del rescate de GM y Chrysler no es casualidad.
La planta, que fue creada en 1924 producirá en los próximos meses el nuevo Ford Explorer 2011, un todoterreno que la empresa está presentando como uno de los más ecológicos del sector gracias al empleo de materiales reciclados para su producción y a su reducido consumo.
“Esta plana tiene una historia extraordinaria. Henry Ford (el fundador de Ford) la construyó en 1924 para producir el Modelo T. Cuando se produjo la Gran Depresión, y Ford cerró 25 plantas, esta permaneció abierta. Cuando la Segunda Guerra Mundial, esta planta escupía vehículos blindados”, dijo Obama.
“Así que esta planta es parte de la historia de Estados Unidos. Durante casi nueve décadas, esta planta ha sido la espina dorsal de esta comunidad”, añadió.
La producción del Explorer permitirá que la factoría (donde también se montan los Ford Taurus y Police Interceptor así como el Lincoln MKS) reciba una inversión de 400 millones de dólares para añadir 1.200 puestos de trabajo.
Hoy Ford dijo que la producción del Explorer 2011 en Chicago añadirá también 600 nuevos empleos entre sus proveedores y que más de 100 empresas en 23 estados del país producirán partes para el todoterreno.
De forma paralela, el Export-Import Bank de Estados Unidos anunció hoy que proporcionará un préstamo de garantía a Ford, por valor de unos 250 millones de dólares, para fomentar la exportación del Explorer 2011 y otros modelos producidos en el país a México y Canadá.
Ford quiere utilizar el préstamo para garantizar la exportación de unos 200.000 vehículos (de los modelos Ford Explorer, F-150, Focus, Escape, Expedition, Taurus así como los Lincoln MKS y Navigator) a estos dos países, una operación que tiene un valor de unos 3.100 millones de dólares.
“Esta transacción proporcionará apoyo a miles de trabajos relacionados con la exportación y con elevados salarios al exportar bienes y servicios superiores a compradores internacionales”, afirmó a través de un comunicado el presidente del Export-Import Bank, Fred Hochberg.
La Casa Blanca ha destacado que gracias a la ayuda financiera proporcionada por el Gobierno federal desde que se inició la crisis del sector del automóvil a finales de 2008, este ha sido capaz de generar en los últimos meses 55.000 puestos de trabajo, la primera vez que se produce una ganancia laboral desde 1999.
Además, desde que a mediados de 2009 GM y Chrysler salieron de la quiebra, estos dos fabricantes y Ford han vuelto a la rentabilidad, algo que no ocurría desde hace seis años.
Fuente: EFE (04/08/2010).
General Motors Co. and Ford Motor Co. posted their smallest U.S. sales gains of the year, while America Honda Co. and Toyota Motor declined as July results fell short of forecasts.
Total industry sales advanced 5 percent from a year earlier for the smallest monthly increase since January. The seasonally adjusted annual selling rate was 11.55 million, the year’s third highest.
Some analysts had projected July would be the strongest month since last August, when the federal government’s cash-for-clunkers incentive lifted the industry from its worst slump in almost 30 years.
Demand cooled during the second half of last month after a sharp gain in retail sales at the start of July, J.D. Power and Associates said today.
“Softening of sales as July progressed indicates some vulnerability in the market, likely brought on by the lack of escalating incentive levels,” said Jeff Schuster, Power’s executive director of global forecasting.
GM, Ford rise; Toyota down
GM sold 199,602 cars and light trucks on its way to a 6 percent July gain. Among GM’s surviving brands, Chevrolet sales rose 12 percent and GMC advanced 32 percent. Sales at Buick and Cadillac more than doubled, boosted by demand for new models such as the Buick LaCrosse sedan and Cadillac SRX crossover.
The automaker said 50,048 of the surviving brands’ sales went to fleets.
Despite broad signs the economic recovery is slowing, GM said it was keeping its forecast for full-year industrywide U.S. auto sales at 11.3 million to 11.8 million light vehicles. The company also said incentives were in line with the industry average.
“From our perspective, we see little risk” of a double-dip recession, “absent some external shock,” said Don Johnson, GM’s head of U.S. sales.
Ford’s 3 percent gain was its smallest since November. The results include Volvo, which was formally acquired yesterday by China’s Zhejiang Geely Holding Group.
Combined sales of the Ford, Lincoln and Mercury brands rose 5 percent last month and have jumped 24 percent for the year to date. Ford was helped last month by strong demand for the F-series pickup, the new Taurus sedan and the new Fiesta subcompact.
Ford sold 50,449 F-series pickups in July, the first time since March 2008 that monthly sales topped 50,000.
Sales at Mercury slumped 31 percent in July, the first full month since Ford announced plans to shutter the brand.
Toyota Motor Corp.’s July sales dropped 3 percent, while Honda Motor Co. saw demand slip 2 percent, largely reflecting double-digit declines in sales of the Civic and Accord.
Toyota said it was hurt by a 10 percent drop in Toyota brand car sales compared with July 2009, when passenger cars such as the Yaris and Corolla were in demand at the start of cash for clunkers.
Nissan Motor Co.’s July sales climbed 15 percent.
“Nissan stands out in July, spending the highest amount ever on incentives and seeing its highest lease percentage ever,” Edmunds.com analyst Michelle Krebs said in a statement. A third of Nissan’s transactions were leases, she said.
Chrysler reported a 5 percent gain in July sales.
At Hyundai Group, demand for cars and light trucks, including those of the Kia brand, rose 20 percent last month, extending the automaker’s recent sales gains.
Volkswagen Group reported a 17 percent sales gain for July. Subaru said its sales rose 10 percent.
The average of eight analysts surveyed by Bloomberg projected July’s seasonally adjusted rate at 11.9 million vehicles. In July 2009, the pace as tallied by Automotive News was 11.1 million. Last August’s clunkers frenzy inflated sales to a 13.7 million SAAR.
Analysts surveyed by Reuters expected a SAAR of 11.4 million in July. Reuters said the monthly sales total would top 1 million for the third time this year, and it did — barely – at 1.05 million.
Fuente: Automotive News (03/08/2010).
Washington, 30 jul (EFE).- El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, dijo hoy que el sector automotriz del país se ha recuperado de su grave crisis y aseguró que la mejoría se debe a las millonarias ayudas que le proporcionó su Gobierno, en su día muy impopulares.
El mandatario se desplazó hoy al estado de Michigan para visitar sendas plantas de ensamblaje de las automovilísticas General Motors (GM) y Chrysler.
En un discurso en la planta Jefferson North de Chrysler, donde recientemente se creó un segundo turno de trabajo, que supuso 1.100 contrataciones, el gobernante estadounidense aseguró que el sector “se está recuperando”.
“Por primera vez en 6 años, las tres grandes compañías del sector -GM, Chrysler y Ford- operan con beneficios”, indicó Obama, quien destacó que esta industria ha creado 55.000 puestos de trabajo desde junio del año pasado.
“Mucha gente era escéptica” sobre el futuro de estas empresas y abogaba por dejarlas quebrar, recordó Obama al asegurar que su Gobierno decidió desoír esas llamadas y apostar por esas compañías, a las que entregó decenas de miles de millones de dólares.
Según apuntó, se habría perdido más de un millón de puestos de trabajo si las empresas automovilísticas se hubieran hundido. “Eso hubiera sido brutal no sólo para los trabajadores, no sólo para el área, sino para toda la economía del país”, subrayó.
A continuación, el presidente estadounidense tenía previsto visitar una planta de GM donde se fabrica el modelo “Chevrolet Volt”, un automóvil eléctrico recargable.
La semana próxima, Obama visitará en Chicago una planta de ensamblaje de Ford, la única de las “tres grandes” que no solicitó ninguna asistencia del Estado durante lo peor de la crisis que amenazó con la quiebra del sector entre 2008 y 2009.
En 2009, Washington destinó unos 50.000 millones de dólares a General Motors, lo que permitió que el mayor fabricante estadounidense de automóviles se reestructurara para competir mejor contra las empresas asiáticas.
A cambio de esa ayuda, el Departamento del Tesoro de EE.UU. se convirtió en el mayor accionista de la compañía.
El actual presidente y consejero delegado de GM, Ed Whitacre, ha señalado que GM podría volver a cotizar en bolsa a finales de año lo que permitiría que el Gobierno recuperara todo o parte de su inversión en la compañía.
Washington también ha proporcionado unos 10.000 millones de dólares a Chrysler, que en la actualidad está bajo control de la italiana Fiat.
Las dos compañías han señalado que en la actualidad sus operaciones son rentables.
Los últimos cálculos de la Administración Obama señalan que los contribuyentes estadounidenses podrían no recuperar unos 24.300 millones de dólares del dinero público invertido en el sector.
Pero varios especialistas han dicho que la mejora del sector en los últimos meses podría recortar las pérdidas a la mitad.
El propio Obama se ha mostrado optimista y el miércoles declaró en el programa de televisión “The View”: “Vamos a recuperar todo el dinero que hemos invertido en esas compañías de automóviles”.
Fuente: EFE (30/07/2010).
Las ventas mayoristas en el vecino país vigorizan los resultados de la industria de automóviles; en el mercado del país se chatarrizan 12 millones de unidades y se suman 2 millones de conductores.
NUEVA YORK — Al parecer la industria automotriz comienza a salir de la crisis, pero el consumidor estadounidense aún tiene largo camino que recorrer.
Las ventas totales de autos en Estados Unidos se han recuperado bien, con un alza del 17% en los primeros cinco meses del año. Los fabricantes anunciarán sus ventas de junio el 1 de julio y los analistas prevén también un incremento con respecto al mismo mes del año pasado.
Sin embargo, gran parte de esta mejoría se debe al incremento del 38% en las ventas de flotillas para empresas, el parque automovilístico que compran, por ejemplo, las firmas de alquiler de autos. Las ventas al por menor, en cambio, han registrado un modesto aumento del 12%.
“La confianza del consumidor está lejos de repararse. No puede realizar compras de gran envergadura y no creemos que eso cambie pronto” apunta Jesse Toprak, vice presidente de tendencias de la industria en TrueCar.com.
De hecho, la tasa actual de ventas ni siquiera iguala a la tasa de vehículos desechados por haber alcanzado el final de su vida útil.
Al año se destinan a la chatarra 12 millones de vehículos, y cada año se incorporan a las calles entre uno y dos millones de nuevos conductores, por lo que cualquier venta por debajo de los 13 o 14 millones de vehículos es indicativa de una débil demanda. Un signo más de la fragilidad economía en Estados Unidos.
“Con el alto nivel de desempleo y la necesidad de reducir deudas, el gasto del consumidor sigue moderado. La industria está a años de distancia de sus niveles normales” apunta Paul Ballew, vice presidente de la empresa aseguradora Nationwide Financial.
De acuerdo con Ballew, la caída en la demanda de nuevos vehículos en estos años no tiene paralelo desde la recesión de 1982, cuando se necesitó cinco o seis años para recuperar la demanda. Ballew cree que ese tiempo es el que ahora tomará para regresar a los niveles “normales”, que según sus estimaciones son 16 millones de vehículos al año.
Otro aspecto que mantiene bajas las ventas es la restricción del crédito, opina Tropak, pues muchos consumidores están teniendo dificultades para obtener préstamos automotrices.
También influye la depreciación de las viviendas, advierte George Pipas, director de análisis de ventas para Ford Motor. Asimismo, las caídas en el mercado de valores pueden ralentizar la venta de autos. “En la recesión hubo tanta destrucción de la riqueza que aunque la recuperación esté técnicamente en curso, para muchos consumidores tendrán que pasar 12 meses antes de que se sientan a salvo”, dice Pipas.
Las buenas noticias para la industria es que los fabricantes de autos pueden ser rentables incluso con bajas ventas, pues aplicaron importantes recortes en los costos indirectos durante la crisis económica.
Ford, por ejemplo, está por cumplir su cuarto trimestre consecutivo con ganancias. General Motors también volvió a números negros en el primer trimestre, colocándose nuevamente en la posición de poder vender al público sus acciones. Y Toyota Motor recién reanudó la construcción de una planta en Mississippi, postergada durante dos años.
Pero una recuperación con ventas robustas no está próxima, las crecientes señales de que se ralentiza el ritmo del crecimiento de la economía estadounidense refrenarán las ventas de autos.
Fuente: Reuters (29/06/2010).
Los trabajadores y los sectores vinculados a la industria automotriz estadunidense continuarán enfrentando difíciles desafíos en materia de empleo, pese a la recuperación económica, pronosticó un análisis de la Reserva Federal de Chicago.
El análisis “Perspectivas de la industria automotriz: Comprensión del impacto en trabajadores y comunidades”, destacó que las perspectivas de empleo para miles de despedidos de este sector son desalentadoras, mientras las empresas tendrán aún que enfrentar una incertidumbre post recesión de los consumidores.
Los resultados del estudio del sector, que se publicarán en enero en la edición número 270 de Chicago Fed Letter indica que la recesión, la cual probablemente concluyó en junio de este año, dejó una caída de las ventas de vehículos y piezas superior al 20 por ciento en 16 meses.
Además una pérdida de más de 365 mil empleos en la producción automotriz.
Kristin Dziczek, especialista del Centro para la Investigación Automotora (CAR), dijo que se esperan más recortes laborales en las armadoras durante el cuarto trimestre del 2009, como parte de su reestructuración.
En los dos últimos años el desempleo automotriz pasó de 7.0 por ciento a 25 por ciento, dos veces el aumento en el resto de la industria y seis veces el alza en la pérdida de plazas en el sector servicios.
La experta calculó un pequeño rebote del empleo en el sector automotriz, debido a que en la reestructuración se podría requerir la recontratación de ex trabajadores calificados.
Por ejemplo, Chrysler despidió al 25 por ciento de sus empleados a sueldo antes de fin de 2008, pero planea llamar a algunos porque necesitará más personal en la formación de su nuevo producto.
Sin embargo, aclaró que en general la falta de habilidad para dirigir una búsqueda de trabajo geográfica más amplia durante este descenso económico mantendrá en el desempleo a la mayoría de los ex trabajadores de las armadoras.
Señaló además que los que permanecen requerirán de entrenamiento para cubrir demandas de cambio de habilidad de una manufactura avanzada.
Según George Erickcek, del Instituto Upjohn para la Investigación del Empleo, una opción para los trabajadores desplazados, sería encontrar trabajos similares en otro sector de ensamble industrial, pero aún así se someterían a una reducción amplia de su salario respecto a sus percepciones anteriores.
“Actualmente, las agencias temporales del empleo están empleando a más trabajadores de ensamble que cualquier otra industria en el país, pero con salarios mucho más bajos (.), tan bajos como 23 mil dólares al año en Michigan, comparado con los 50 mil y 60 mil que percibían en el sector automotriz”, aseguró.
Además, las oportunidades de empleo para estos trabajadores se están reduciendo, de tal suerte que el número de plazas anuales pronosticadas por año para toda la nación en el ensamblaje de autos es solamente de casi 26 mil 550.
Erickcek agregó que los ensambladores desplazados podrían encontrar trabajo en ocupaciones con sistemas similares de habilidad.
Entre ellos como combatientes de incendios forestales, operadores de radio, instaladores y yeseros, o empleos con un nivel de formación más alto a la fabricación, lo cual requeriría más educación y entrenamiento.
En tanto, Ken Beauchemin, economista de la Reserve Federal del Banco de Cleveland, afirmó que este año la relación entre trabajador desempleado y oportunidad laboral es de seis a uno.
Dijo que pese al fin de la crisis, las empresas en general tendrán que enfrentar un proceso de “incertidumbre generalizada” de los consumidores.
William Testa, economista de la Reserva Federal del Banco de Chicago, señaló que los desafíos que enfrenta Michigan son diferentes al resto de país, ya que nunca se recuperó de la recesión del 2001.
Desde entonces a septiembre del 2009 el desempleo se ha elevado en 15.3 por ciento, y las perspectivas de los trabajadores desplazados de volver a encontrar nuevos trabajos han disminuido.
“Debido a la reestructuración significativa de las tres grandes armadoras de Detroit (Chrysler Group LLC, Ford Motor Co. y General Motors Co.) el número de trabajos en la industria de Michigan que ahora ha perdido excede el número de trabajadores aún empleados en el sector”, precisó.
Thomas Klier, también de la Fed Chicago, destacó que durante la recesión las ventas de vehículos ligeros (después de descontar el programa de efectivo por carcachas del gobierno federal) hicieron un promedio anualizado apenas abajo de los 10 millones de unidades estos últimos meses, lejano a los 17 millones de 2006.
Los tres grandes de Detroit han perdido la cuota de mercado desde 1955, cuando tenían el 95 por ciento, frente a fabricantes de coches extranjeros que producen en Estados Unidos, hasta llegar al 45 por ciento actual, y los analistas pronostican que ésta continuará erosionándose.
El número de armadoras extranjeras creció de una al final de los 70 a diez en el 2009.
Y no solo han arrebatado la cuota de mercado a las nacionales sino modificado la locación de la industria automotriz en el país, creando un “auto corredor” norte-sur, en contraste con el viejo funcionamiento del “auto cinturón” Este-Oeste que había existido hasta los años 80. (Con información de Notimex/MCH)
Fuente: El Financiero (México) (16/12/09)
GM decidió mantener sus unidades europeas Opel y Vauxhall, con lo que da marcha atrás a su plan de venderlas a la canadiense Magna.
La automotriz estadounidense citó en su decisión “la mejora del panorama empresarial” y la importancia estratégica de ambas marcas. GM estima que su plan de reestructuración costará 3000 millones de euros y que buscará el apoyo de los sindicatos europeos.
No se pudo obtener un comentario inmediato de Magna.
Fuente: La Nación (04/11/09)

