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Al cierre de año se venderán 11.5 millones de autos, desde una previsión de 12 hecha por el sector; el próximo año difícilmente podría generar un rebote en ventas a 16 o 17 millones de unidades.
Se aproxima el último tramo del año, y parece que 2010 mostrará un mercado automotriz más débil de lo predicho en Estados Unidos, quizás con la venta de 11.5 millones de autos nuevos, en vez de los 12 millones que estimaban los fabricantes de autos y otros analistas.
2011 no luce muy prometedor para generar un rebote hacia los 16-17 millones de ventas anuales totales que han nutrido a la industria automotriz mundial en la mayor parte de la última década. Aunque el sector de las viviendas es el que llama la mayor parte de la atención hoy en día, los fabricantes de autos se están recuperando de su propia burbuja.
El débil crecimiento económico para los próximos años, famosamente apodado por Mohammed el-Erian de Pimco como “la nueva normalidad”, podría significar que los conductores estadounidenses se queden más tiempo con su auto, compartiendo los costos del camino con más frecuencia y optando por tomar el transporte público donde esté disponible.
Los prospectos financieros a corto y mediano plazo para los fabricantes de autos lucen más borrosos, sobre todo para General Motors Co., que se prepara para una oferta inicial pública de acciones en noviembre.
“La mayoría de los consumidores están esperando a que algo fatal ocurra, ya sea una recesión doble o la declaración de una emergencia de deuda nacional como fachada para elevar la recaudación de impuestos sustancialmente”, dijo Jeremy Anwyl, presidente ejecutivo de Edmunds.com, un sitio web de análisis automotriz. “Nos quedamos con un mercado dirigido por la necesidad, no por el gusto. Los consumidores ya no quieren comprar un auto nuevo, o están eligiendo la alternativa de un auto seminuevos hasta que la necesidad de un auto nuevo sea real”.
George Pipas, analista de ventas de mercado para Ford Motor Co., dijo que “la respuesta inmediata es que no sabemos” a dónde se dirige el mercado. “La nueva normalidad está fuera de nuestro modelo de negocios”, dijo, y agregó que en su compañía no se comparte esta visión para interpretar los indicadores de las predicciones de ventas.
Los economistas señalan el hecho de que el reemplazo de 6% anual de autos usados se ha manejado en niveles más bajos de los típicos desde hace dos años, dijo Pipas. A medida que los autos envejecen, la demanda acumulada crece entre los conductores que decidieron conservar su auto más tiempo. En Estados Unidos hay cerca de 245 millones de autos registrados, poco más de un auto por conductor con licencia.
La deuda del consumidor, que aumentó a un récord histórico de cerca de 2.6 billones de dólares en 2008, ha estado cayendo desde entonces, según la Reserva Federal. Los consumidores se han mantenido al margen, pagando su deuda y, si tienen trabajo, asegurándose de permanecer empleados y solventes.
A medida que el nerviosismo por la deflación aumenta, también lo hace la percepción de que la deuda en términos de dólares reales es un peligro financiero que puede mitigarse evitando entrar en obligaciones nuevas, como el pago de un auto.
Los consumidores están “reduciendo su gasto lentamente”, dijo Anwyl. “La caída de los precios de las viviendas y los planes de retiro fomentan las actitudes de cambio”. La tasa de ahorros de Estados Unidos, que cayó a menos del 1% del ingreso en la primavera de 2005, llegó a 6% en julio.
El intento del Gobierno estadounidense por reencender las ventas de autos con el programa de “efectivo por chatarra” de 2009 tuvo resultados diversos. El programa se extendió hasta las ventas del final del verano, que quizás habrían ocurrido de cualquier forma en los siguientes meses. El resultado no intencional de despedazar más de 700,000 autos con rendimiento de gasolina relativamente bajo fue agravar la escasez, y elevar los precios de los autos usados.
Con la baja en la venta de autos nuevos, los concesionarios hacen menos negocios en sus lotes. Este mes, Edmunds.com informó que el precio promedio de un auto nuevo aumentó 10.3% en julio, aproximadamente 1,800 dólares, en comparación con el año anterior. Los autos deportivos usados, como el Cadillac Escalade y la Suburban de Chevrolet, se venden en cerca de 30% más que el año pasado: se están fabricando menos modelos grandes, y la gasolina ha tenido un precio relativamente bajo, neutralizando los temores del costo del combustible.
Como si las preocupaciones por el combustible no fueran una angustia económica lo suficientemente grande para los fabricantes de autos, las nuevas tendencias culturales podrían afectar la forma en la que los jóvenes, en particular, aplican sus deseos de tener un auto nuevo. “En comparación con hace 20 años, los jóvenes de 18 años ahora se emocionan más con comprar un teléfono celular nuevo que con comprar un auto nuevo”, dijo Pipas.
Fuente: CNNexpansion.com (09/09/2010).
El panorama de la industria automotriz no muestra señales positivas para el segundo semestre de este año.
Las dificultades para obtener dólares oficiales, sea a través de Cadivi o del Sitme, además de los retrasos en las entregas de las licencias de importación, se agudizan, según han manifestado voceros del sector.
La situación obliga a la industria a prepararse para una caída de la producción, que calculan que llegará a unas 100 mil unidades para el cierre de 2010, cuando las proyecciones eran de 200 mil vehículos.
Un análisis de coyuntura realizado por Consecomercio reveló que, bajo las actuales circunstancias, 82,5% de las automotrices no realizarán inversiones para la actualización o adecuación de sus líneas de producción para nuevos productos este año.
La encuesta agrega que el sector arrojó una caída en las ventas en el primer trimestre de este año comparado con el último trimestre de 2009. Es así que los talleres mecánicos bajaron sus ventas 35%, las empresas autopartistas 25% y las ensambladoras 18%.
La encuesta también señala que 62,2% de ellas no realizaron inversiones durante el primer trimestre y el sector de autopartes (68,35%) tampoco tiene previsto hacer inversiones.
De acuerdo con cifras de la Cámara Venezolana Automotriz (Cavenez), la producción de carros entre enero y junio de este año fue de 51.193 unidades, lo que constituyó un declive de 18,42% al compararlo con el mismo período del año pasado, cuando se fabricaron 62.755 unidades.
Las ventas también mostraron cifras rojas. Estas cayeron 27,7% en el primer semestre de 2010, en comparación con el mismo período de 2009, cuando se comercializaron 58.672 autos este año frente a las 81.131 unidades de 2009.
Algunas ensambladoras están tratando de “estirar” el poco inventario que mantienen, de manera de no paralizar sus líneas de producción.
Fuente: ultimasnoticias.com.ve (19/07/2010).
Este 2010 se perfila como un muy buen año en términos de venta automotriz en Colombia, al punto que se estima puede ser el tercero mejor de la historia, tras 2007 y 2008.
En junio de este año se vendieron en el país 20.382 vehículos nuevos, la cifra más alta para similar mes en la historia que además corresponden con un crecimiento del 50% con relación a junio de 2009, informó el Comité de la Industria Automotriz Colombiana.
Cuando en el año 2008, Venezuela prácticamente prohibió las importaciones desde Colombia, la industria automotriz colombiana se resintió y hasta hubo despidos en las ensambladoras, sobretodo en el año 2009.
La crisis provocó un alerta de los gremios empresariales, que de inmediato buscaron nuevos mercados para sus productos, y de esa forma cerrar la brecha que había abierto la ausencia del mercado venezolano en sus planes de negocio, hasta entonces su segundo destino exportador más importante.
Según registró el portal www.automotriz.net, la industria colombiana en general está colocando sus productos en el exterior, principalmente en Brasil y México que experimentan una sensible recuperación de sus economías, y en menor medida en Ecuador, manteniéndose Estados Unidos como su principal destino para las exportaciones, y dando sendos pasos en China.
Los industriales colombianos han optado por una mayor diversificación en sus destinos de exportación, con lo cual Colombia dejó de depender del mercado de Venezuela, abriéndose hacia países con mayor estabilidad en sus economías, y los especialistas colombianos están pronosticando para el 2010 un monto de las exportaciones similar al récord de los 39.000 millones de dólares que se lograron en el año 2008.
De acuerdo con la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (Andi) y otros gremios, la economía colombiana literalmente marcha sobre ruedas, ya que el sector automotor es uno de los que más está impulsando la economía, pues la producción está en ascenso.
Tan solo en el mes de marzo se vendieron 7.235 vehículos nuevos ensamblados en Colombia, y en el primer trimestre la producción nacional de vehículos fue de 20.819 unidades, poco menos de la mitad de los 49.676 automotores comercializados en ese mismo período.
Según la Andi, los sectores industriales con mejor comportamiento en ventas durante los primeros dos meses del año, comparado con igual periodo del 2009, fueron vehículos automotores, hierro y acero, y autopartes, es decir que de los tres rubroscon mayor demanda, dos son del sector automotor.
En los dos primeros meses de este año la actividad manufacturera creció 4,2%, según la Encuesta de Opinión Industrial Conjunta (EOIC) que realizan los gremios nacionales, las ventas totales de la industria, incluyendo las exportaciones, crecieron el 5,2 por ciento en los dos primeros meses de este año y las ventas nacionales subieron el 4,8 por ciento.
Sin embargo, la actividad automotriz en Colombia superó ese crecimiento, tal como lo muestran las cifras de ventas mensuales que indican que en marzo se vendieron 18.015 unidades, es decir 16,6% más que en el mismo mes de 2009, y 6,8 por ciento más que en febrero pasado, promediando 16.559 unidades vendidas mensualmente.
De mantenerse este ritmo en la comercialización, las ventas de vehículos podrían llegar a casi 200.000 unidades al cierre del año 2010 según algunos ensambladores y analistas colombianos. Ello indica que habrá un crecimiento cercano al 10 por ciento con respecto al 2009, cuando se colocaron cerca de 185.000 vehículos en el mercado.
En Colombia, las ensambladoras y distribuidores autorizados comercializan cerca de 50 marcas de vehículos de producción nacional y extranjera. “Es de destacar que las ventas del primer trimestre del 2010 son las terceras más altas en el histórico del mercado colombiano, únicamente superadas por las registradas en el 2007 y el 2008, que a su vez son los únicos dos años en los cuales las ventas de vehículos nuevos en Colombia han superado las 200 mil unidades”, explica el informe de Econometría.
“El director del Comité Automotor de Econometría Juan Manuel García informó que las ventas realizadas en el primer semestre de este año se acercan a las cifras históricas de los años 2007 cuando se colocaron en el mercado interno 119.179 vehículos y de 2008 cuando fueron negociados 110.750 unidades vehiculares”.
Fuente: Noticias.com.co (14/07/2010)
Durante el primer semestre de este año se registró un alza interanual de 89%, tras colocarse 125.155 vehículos, mientras que en junio el incremento alcanzó a 84%, con respecto al mismo mes de 2009, tras venderse 22.996 autos.
Unas 260 mil unidades venderá el mercado automotriz este año, según proyecta la Asociación Nacional Automotriz de Chile (ANAC), con una participación de 55,6% en vehículos de pasajeros, 18,4% en SUV y 26% de comerciales.
En junio pasado, las ventas alcanzaron las 22.996 unidades, que si bien fue un 6,5% inferior a lo registrado en mayo, implicó un alza de 84% con respecto al mismo mes de 2009 y levemente superior a las 22.261 de 2008.
El secretario general de la agrupación, Gustavo Castellanos, destacó que en el primer semestre se registró un total de 125.155 unidades, un alza de 89% con respecto al mismo lapso de 2009 que registró 66.638 colocaciones. También señaló que la cifra es similar a las 128.998 unidades comercializadas en el mismo período de 2008, tras definir que el primer semestre de 2009 no es una cifra válida de comparación, producto del complicado escenario económico mundial.
Frente a las variaciones en el tipo de cambio, el presidente de la asociación, Mauricio Budnik, señaló que “para las proyecciones, a pesar de la volatilidad, hemos usado un tipo de cambio del rango de los $530”. Agregó que la apreciación del yuan no va a afectar el valor de los vehículos chinos, ya que “los fabricantes chinos están interesados en el mercado chileno y no tienen interés de perder competitividad, al igual que los importadores en Chile, quienes no quieren perder participación de mercado”.
También, el representante mencionó que la depreciación del euro marca una tendencia al alza de las importaciones europeas, que actualmente representan entre un 8% y 10%, lo que se ve reflejado en los precios de las marcas premium, que nunca han sido tan competitivos en el país.
Fuente: Estrategia online (08/07/2010).
Las ventas mayoristas en el vecino país vigorizan los resultados de la industria de automóviles; en el mercado del país se chatarrizan 12 millones de unidades y se suman 2 millones de conductores.
NUEVA YORK — Al parecer la industria automotriz comienza a salir de la crisis, pero el consumidor estadounidense aún tiene largo camino que recorrer.
Las ventas totales de autos en Estados Unidos se han recuperado bien, con un alza del 17% en los primeros cinco meses del año. Los fabricantes anunciarán sus ventas de junio el 1 de julio y los analistas prevén también un incremento con respecto al mismo mes del año pasado.
Sin embargo, gran parte de esta mejoría se debe al incremento del 38% en las ventas de flotillas para empresas, el parque automovilístico que compran, por ejemplo, las firmas de alquiler de autos. Las ventas al por menor, en cambio, han registrado un modesto aumento del 12%.
“La confianza del consumidor está lejos de repararse. No puede realizar compras de gran envergadura y no creemos que eso cambie pronto” apunta Jesse Toprak, vice presidente de tendencias de la industria en TrueCar.com.
De hecho, la tasa actual de ventas ni siquiera iguala a la tasa de vehículos desechados por haber alcanzado el final de su vida útil.
Al año se destinan a la chatarra 12 millones de vehículos, y cada año se incorporan a las calles entre uno y dos millones de nuevos conductores, por lo que cualquier venta por debajo de los 13 o 14 millones de vehículos es indicativa de una débil demanda. Un signo más de la fragilidad economía en Estados Unidos.
“Con el alto nivel de desempleo y la necesidad de reducir deudas, el gasto del consumidor sigue moderado. La industria está a años de distancia de sus niveles normales” apunta Paul Ballew, vice presidente de la empresa aseguradora Nationwide Financial.
De acuerdo con Ballew, la caída en la demanda de nuevos vehículos en estos años no tiene paralelo desde la recesión de 1982, cuando se necesitó cinco o seis años para recuperar la demanda. Ballew cree que ese tiempo es el que ahora tomará para regresar a los niveles “normales”, que según sus estimaciones son 16 millones de vehículos al año.
Otro aspecto que mantiene bajas las ventas es la restricción del crédito, opina Tropak, pues muchos consumidores están teniendo dificultades para obtener préstamos automotrices.
También influye la depreciación de las viviendas, advierte George Pipas, director de análisis de ventas para Ford Motor. Asimismo, las caídas en el mercado de valores pueden ralentizar la venta de autos. “En la recesión hubo tanta destrucción de la riqueza que aunque la recuperación esté técnicamente en curso, para muchos consumidores tendrán que pasar 12 meses antes de que se sientan a salvo”, dice Pipas.
Las buenas noticias para la industria es que los fabricantes de autos pueden ser rentables incluso con bajas ventas, pues aplicaron importantes recortes en los costos indirectos durante la crisis económica.
Ford, por ejemplo, está por cumplir su cuarto trimestre consecutivo con ganancias. General Motors también volvió a números negros en el primer trimestre, colocándose nuevamente en la posición de poder vender al público sus acciones. Y Toyota Motor recién reanudó la construcción de una planta en Mississippi, postergada durante dos años.
Pero una recuperación con ventas robustas no está próxima, las crecientes señales de que se ralentiza el ritmo del crecimiento de la economía estadounidense refrenarán las ventas de autos.
Fuente: Reuters (29/06/2010).
Estiman que el Sitme hace inviable la actividad de las ensambladoras
Este año difícilmente se ensamblarán 90 mil autos en el país (Archivo)
El riesgo de la paralización se ha reabierto en la industria automotriz. La nueva realidad cambiaria luce como un obstáculo insalvable para un sector que desde hace dos años ha visto disminuir las asignaciones oficiales de divisas y que ha estado minado de barreras.
“El sistema no resuelve los problemas del sector, y sin acceso y sin un cambio en las reglas de juego de Cadivi y del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Industrias Intermedias se hacen inviables las operaciones automotrices en Venezuela”, manifestó un alto representante de una ensambladora, que prefirió reservar su identidad.
Así, las siete ensambladoras locales, al igual que otras áreas manufactureras, acudían con frecuencia al mercado permuta para adquirir materiales, insumos, repuestos para el servicio de posventa y piezas para reparar la maquinaria de las plantas.
Sin embargo, el Sistema de Transacciones con Títulos en Moneda Extranjera (Sitme) deja sin esa posibilidad a los fabricantes de autos instalados en el país. “Las automotrices no pueden acceder al nuevo mercado y, en consecuencia, sin esos dólares y sin un cambio de política respecto al sector va a hacer que las plantas industriales comiencen a pararse por falta de materiales”, alertó la fuente.
La razón por la que no podrán acceder a los dólares a través del Sitme es que la mayoría de los insumos que importaban por el permuta están en la lista 2 de los bienes de importación y porque Cadivi entrega pocas divisas al sector pero con cierta periodicidad. De acuerdo al instructivo que emitió el Banco Central de Venezuela (BCV) ambas condiciones inhabilitan a las empresas a participar en el nuevo formato de adquisición de dólares.
Aunque la fuente precisó que “es difícil estimar hasta cuándo llegan los dólares que tenemos”, dijo que en unos tres meses podrían verse las primeras paradas forzosas en algunas de las automotrices.
De hecho varias marcas han empezado a dosificar los inventarios para tratar de postergar al máximo posible un cese de operaciones. Al menos una de las más importantes del mercado local redujo en 50% su ritmo de producción hace dos semanas, mientras que fuentes ligadas a Toyota confirmaron que la compañía está trabajando solo tres días a la semana debido a los retrasos de Cadivi en el primer tramo del año.
Las cifras de la Cámara Automotriz de Venezuela (Cavenez) indicaban que en febrero la deuda de las autoridades con las siete ensambladoras ascendía a casi 2 millardos de dólares. Aunque en abril comenzó una liquidación parcial por parte de Cadivi, en el sector sostienen que la deuda ha disminuido parcialmente.
Producción en picada
Ante este escenario, en la industria ven inevitable un tercer año consecutivo con caída en la producción. Entre enero y mayo apenas se habían ensamblado 43.057 unidades, 20,43% menos que el mismo período del año pasado.
Aunque la industria tiene una capacidad instalada para producir 254.000 automóviles anuales, la fuente consultada estimó que en el mejor de los casos podrían arribar a 90.000 vehículos. “No creo que la industria llegue a 90 mil autos y si el Gobierno no cambia el nuevo sistema probablemente no llegue a 70 mil”.
Esa cifra también estaría muy lejos de los 200.000 carros que había prometido el Ejecutivo como meta para 2010.
En 2009, la industria cerró con una caída de 17,39% con respecto a 2008, año que a su vez retrocedió 22% si se compara con el rendimiento que registró el sector automotor hace tres años.
Fuente: El Universal (17/06/2010).
Las autoridades estiman que existen altas probabilidades para que en 2011 ó 2012 se alcance la meta de producir un millón de automóviles en las plantas automotrices de Argentina.
Optimista se mostró la ministra de Industria y Turismo, Débora Giorgi, quien afirmó que Argentina se encamina a un año récord en la producción automotriz realizada en el mercado local, que llegaría a las 700 mil unidades en 2010.
Giorgi resaltó que “se está visualizando que para el lapso 2011 y 2012 el Programa Argentina Millón de Unidades (de automóviles) tiene altas probabilidades de que sea un hecho”, de acuerdo a Ambito Financiero.
La ministra, al participar en la inauguración de la ampliación de una planta industrial de la empresa autopartista Denso Manufacturing Argentina, destacó que este 2010 ya muestra un crecimiento estacional respecto a 2008, año récord de producción automotriz en dicho país, que está superando en un 14% los niveles de producción y un 26% en lo que respecta al aumento de las ventas de automóviles.
“Estos niveles de crecimiento son coincidentes con la economía global que está en un 8% para mayo y con el de la industria, que está en alrededor del 10,2% “, manifestó Giorgi en referencia a los índices de crecimiento en Argentina.
Fuente: Ambito Financiero (16/06/2010).
Para el economista, sólo hay que seguir la evolución de Brasil e imponer parámetros estables que enmarquen la actividad.
La fuerte aceleración que muestra este año la producción automotriz, provocó que las autoridades del gobierno nacional no tengan ningún temor en pronosticar que para el año 2015 la Argentina podría estar produciendo un millón de autos al año, lo cual significaría un crecimiento realmente espectacular, superior al 60%, en relación al récord de 600.000 unidades del año 2008.
Para Dante Sica, titular de la consultora abeceb.com, que realiza estudios especializados sobre el mercado automotor, la cifra está lejos de ser un cálculo temerario y pronostica por eso que incluso se podría llegar al millón de autos en un plazo menor a los próximos cinco años.
“Es perfectamente posible llegar al millón de autos de producción nacional para 2015”, comentó Sica en diálogo con LA MAÑANA. El economista argumentó que la capacidad instalada de las terminales radicadas en argentina es de alrededor de 1,1 millón de autos anuales; es decir, que si todas las fábricas trabajaran a tres turnos completos todos los días, se podría alcanzar ese número.
Si bien a priori esta proyección podría resultar una utopía, para Sica se trata en realidad de un objetivo absolutamente alcanzable y que el país puede cumplir siempre que sepa alinearse al crecimiento que tiene previsto Brasil. “Si Brasil sigue traccionando, la economía de América latina mejora y se imponen criterios y parámetros estables que regulen la actividad, es una cifra que se puede lograr”, explicó.
Concretamente, el especialista indicó que Brasil quiere alcanzar para 2015 un mercado que rondará los cinco millones de autos al año. Actualmente, el 67% de los vehículos que importa Brasil son argentinos. “Si se mantiene esa relación para dentro de cinco años, eso significará que Argentina estaría enviando 800.000 unidades anuales a Brasil, lo que demuestra que no es descabellado pensar en un millón de autos de fabricación nacional”, agregó.
Debe destacarse que esta perspectiva optimista es compartida por gran parte del arco empresario vinculado al sector automotor. De hecho, recientemente el presidente de Fiat Argentina, Cristiano Rattazzi, reconoció que el centro industrial que dicha firma tiene en barrio Ferreyra puede llegar antes de 2015 a producir su máximo de 250.000 unidades al año, de la mano de la fuerte demanda brasileña, donde Fiat tiene más del 20% del mercado.
Para Sica, lo que se necesita para confirmar esta hipótesis es que el Estado se decida a organizar una verdadera política automotriz, y no “acciones de política automotriz” que es lo que se está implementando hoy en día. “Sólo falta una mirada más de mediano plazo, en la que miremos a Brasil y busquemos el modo de insertararnos”, concluyó el economista.
Fuente: La Mañana de Córdoba (31/05/2010).
Depois de um crescimento de aproximadamente 50% em 2009, com a comercialização de cerca de 13 milhões de veículos, a expansão do mercado automobilístico chinês deverá ficar entre 5% e 6% no presente ano. Pode parecer uma evolução modesta, mas o mercado da China já superou o dos Estados Unidos, cujas vendas ficaram pouco acima de 10 milhões de unidades em 2009.
Analistas do mercado chinês acreditam que os negócios da Ford e da General Motors passarão por forte desaceleração, mesmo apresentando resultados positivos.
A GM vendeu 1,83 milhão de veículos na China, em 2009, incluindo as peruas e picapes leves de suas parceiras Wuling e Shanghai, que tinham incentivos tributários do governo para impulsionar as vendas na zona rural. Com isso, os negócios totais saltaram entre 62% e 67%.
A Ford vendeu mais de 290 mil unidades, em 2009, no mercado chinês – aí incluídos os modelos Volvo Car. Os dados ainda não são oficiais, mas já é tido como certo um crescimento em torno de 50% nos negócios da marca naquele mercado. Desde março, o novo compacto Fiesta ajudou muito nesta escalada comercial.
Em 2010, a Ford prosseguirá com a ampliação de sua rede chinesa de concessionárias. Das atuais 240, deverá encerrar o ano com 310 concessionárias. Em 2009, surgiram 31 lojas da marca.
Confira, a seguir, as projeções de crescimento dos negócios – em percentuais – das marcas no mercado chinês, em 2010, a partir de estudo da empresa de pesquisa J. D. Power & Associates. Em seguida, veja como foi o crescimento calculado pela mesma empresa em 2009.
Fuente: Fenabrave en base a WSJ (07/01/2010)
O Brasil produzirá em 2009 cerca de 500 mil veículos a mais do que em 2006. É como se em três anos o mercado da Argentina tivesse sido anexado ao território brasileiro. A Volkswagen e a Fiat, as duas maiores montadoras de automóveis, aumentaram seus volumes de produção entre 150 mil e 200 mil unidades nos três últimos anos. É como se cada uma delas tivesse construído uma nova fábrica no país.
Graças ao crescimento sustentado do mercado interno, a produção brasileira passou de 2,6 milhões de veículos em 2006 para 3,1 milhões em 2009. Os resultados dos últimos anos serviram para animar os fabricantes. Praticamente todas as montadoras decidiram, em 2009, reforçar os investimentos para os próximos anos.
Por isso, 2010 será uma espécie de ano de transição. Com a expectativa de demanda muito parecida com a de 2009, o próximo ano servirá para que os fabricantes de veículos se posicionem para a verdadeira arrancada que todos preparam para não perder terreno no país, que recentemente assumiu o quinto lugar entre os maiores mercados de veículos do planeta.
O Brasil terá sua fatia garantida no mapa mundial da produção de veículos nos próximos cinco anos, segundo a empresa de consultoria americana CSM Worldwide. Os pesquisadores da CSM preveem que o consumo mundial de veículos vai crescer 35% no próximo quinquênio, passando de 63,7 milhões de unidades em 2010 para 86,1 milhões em 2015.
A participação da América do Sul, onde o Brasil tem o maior peso, deverá oscilar entre 6,5% e 7% durante esse período. Isso significa que a produção da região vai passar de 4,1 milhões para 5,8 milhões, entre 2010 e 2015.
A previsão da CSM também assegura que, ao lado da China, o Brasil é um dos países com maior potencial de demanda. O país tem hoje 7,4 habitantes por veículo. A relação é de 4,1 no México, 1,9 na Alemanha e 1,7 na França. A aposta de toda a indústria automobilística é que, com a estagnação dos mercados onde a relação habitantes/veículo está entre um e dois, alguns países têm mais chances de tomar a dianteira na distribuição das vendas daqui para a frente.
A China, que já conseguiu passar à frente dos EUA, chama a atenção das multinacionais do setor pelo tamanho. Mas, no caso do Brasil, além do tamanho do mercado – maior do que França, Reino Unido, Itália, Índia, Canadá, Espanha, Coreia, México e Austrália – as montadoras sabem que aqui é possível crescer sem muito treinamento. A indústria automobilística tem uma história de mais de cinco décadas no país.
Durante esses 50 anos, a velocidade dos investimentos do setor mais ou menos seguiu as oscilações da economia. Desta vez, o cenário macroeconômico abriu espaço para um novo e importante ciclo de investimentos que elevará a capacidade produtiva das empresas que já estão no país e trará as que até hoje vacilavam em disputar esse mercado.
“As regras são estáveis, o PIB cresce e há crédito”, resume o presidente da Fiat, Cledorvino Belini. “O mundo inteiro vê Brasil e China com bons olhos”, destaca o executivo.
As providências que o governo brasileiro tomou para manter o ritmo do setor entre o fim de 2008, 2009 e início de 2010 agradaram à indústria. Seus executivos costumam dizer que o governo brasileiro tomou medidas mais eficientes que outros países.
No Brasil, por meio dos seus bancos, o governo federal injetou recursos para o financiamento de carros quando a crise no crédito paralisou o mercado no fim de 2008. Em seguida, reduziu o IPI, renovando o benefício total ao longo de todo 2009 e, em parte, até o primeiro trimestre de 2010. A vantagem tributária difere de soluções encontradas em países como a Alemanha, onde as vendas também cresceram por força de incentivos. O governo alemão ajudou a indústria oferecendo bônus para os consumidores trocarem o automóvel por modelos mais econômicos e menos poluentes.
No Brasil, inicialmente a redução de imposto foi mais generosa nos carros com motor 1.0, os chamados populares. Nessa última etapa, o benefício adquiriu um apelo mais voltado ao meio ambiente, passando a ser aplicado apenas nos modelos com motor flex, que podem usar álcool. Vale lembrar que 88% dos automóveis vendidos hoje podem ser abastecidos com álcool.
A Renault refez as projeções para 2010 depois que o governo decidiu estender o benefício tributário até o fim de março. Segundo o presidente da montadora, Jean-Michel Jalinier, se não fosse por essa vantagem, a expectativa era de um mercado menor em 2010. Mas, com a ajuda tributária, a nova projeção indica volume de vendas internas igual ao de 2009.
A expectativa da montadora francesa está abaixo da média do setor. As projeções de mercado dos maiores fabricantes variam entre 3% e 6%. Mas Jalinier não vê como o mercado pode crescer em 2010 sem o que ele chama de “medidas de incentivo complementares”.
A indústria automobilística pouco tem falado sobre exportações. Com a valorização do real, a força desse setor passou a se sustentar no mercado doméstico. Belini, da Fiat, diz que está preocupado com o aumento das importações. Com a crise nos mercados dos países desenvolvidos, cresce o interesse dos fabricantes em vender para os mercados onde há demanda crescente.
A direção da Volkswagen estima que a relação de habitantes por veículo no Brasil passará da média em torno de 7,4, hoje, para 4,5 em 2014. Até lá, a empresa, maior produtora de automóveis do Brasil, pretende alcançar o volume de produção anual de 1 milhão de veículos, o que significa elevar a capacidade em 25%. Para isso, a Volks se prepara para investir R$ 6,2 bilhões, o maior volume de recursos destinados à filial brasileira desde o início da década. Recentemente a General Motors, anunciou investimento de R$ 2 bilhões, quase todo voltado para Gravataí (RS), e a Ford anunciou um programa de R$ 4 bilhões.
O presidente da Volkswagen, Thomas Schmall, diz que faz cerca de dois anos que a filial brasileira recuperou a rentabilidade. “Foram dez anos de prejuízos”, afirma. “O país mudou”, diz. Ele lembra que cada posto de trabalho em uma montadora abre em torno de 30 em toda a cadeia do setor. “A indústria automotiva é uma locomotiva”, diz Schmall.
Fuente: Valor Econômico (17/12/2009)

