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La asociación incluye una inversión inicial de US$ 1.240 millones, dijo PSA en un comunicado.
SHANGHAI, julio 09 .- La automotriz francesa PSA Peugeot CitroJen firmó el viernes un acuerdo para asociarse con Changan Automotive Group en la fabricación de autos en China, en un intento por incrementar su capacidad en el mercado más grande del mundo.
La alianza Peugeot-Changan para vehículos comerciales ligeros y de pasajeros se suma a un mercado en el que General Motors, Volkswagen AG y otras automotrices están compitiendo por una posición dominante.
La asociación incluye una inversión inicial de US$ 1.240 millones, dijo PSA en un comunicado.
Los socios inicialmente se abocarán al lanzamiento en China de la línea de pequeños autos Premium DS de CitroJen, al igual que en introducir una nueva marca, dijo PSA.
“El contrato también permite a la alianza comercializar, en una fecha posterior, otros vehículos de otras marcas de sus socios, Peugeot y Changan”, agregó.
PSA dijo que tienen previsto lanzar el primer vehículo en el segundo semestre del 2012. La planta de Shenzhen, al sur de China, tendrá una capacidad inicial de producción de 200.000 vehículos y motores.
“Es una buena decisión para PSA Peugeot, ya que la nueva alianza podría expandir su línea de productos y ayudarlo a ganar aquí una mayor participación de mercado”, dijo Zhang Xin, analista en Guotai Junan Securities.
China, que eclipsó el año pasado a Estados Unidos como el mayor mercado de autos del mundo, ha marcado un hito en medio de una desaceleración de la industrial mundial y un paraíso seguro para los gigantes extranjeros de autos.
Fuente: Reuters (09/07/2010).
Changan Automobile Group anunció el día 6 que firmó una carta de intención con el gigante automotriz francés PSA Peugeot Citroen para establecer una empresa conjunta en China, el mercado automotriz más grande del mundo.
La empresa conjunta producirá vehículos comerciales ligeros y autos de pasajeros y cada compañía poseerá el 50 por ciento de la compañía, dijo el principal fabricante de autos propiedad del estado chino en una declaración conjunta con Peugeot.
Con la nueva empresa conjunta, Peugeot pretende vender dos millones de vehículos al año en China para 2020 con el fin de obtener una porción del mercado igual al 10 por ciento, dijo Claude Vajsman, presidente de la división Peugeot China.
Peugeot también planea reducir la emisión de volumen de carbono de sus autos vendidos en China por un 50 por ciento en los próximos 10 años, dijo Vajsman a Xinhua.
Ambos lados están discutiendo los detalles de la empresa, dijo.
Fuente: Pueblo en Línea (07/05/2010).
El grupo francés PSA Peugeot Citroën acaba de anunciar el desarrollo de un nuevo propulsor naftero de tres cilindros turboalimentado.
Para desarrollarlo y fabricarlo a partir de 2013, el grupo galo invertirá 175 millones de euros en la planta de Douvrin, en el norte de Francia, que cuenta 3.400 operarios y una capacidad para producir 6.200 motores por día. Se espera que de este motor se produzcan 320 mil propulsores al año.
PSA no dio muchas características del futuro motor, y sólo agregó que tendrá una cilindrada de 1.200 cm3. Con este emprendimiento, el grupo francés vuelve a generar novedades en materia de motores nafteros, ya que en el últimos años se ha concentrado básicamente en lo propulsores HDi, más allá del convenio que tiene con BMW en la fabricación del motor naftero de 1.6 litros.
Fuente: Clarín (15/04/2010).
La segunda automotriz más grande de Europa, PSA Peugeot Citroen, cerró el primer semestre del año con pérdidas y no espera una recuperación del mercado hasta fines de 2010, informó ayer la compañía en París.
En tanto, los beneficios de la automotriz japonesa Honda Motor Co cayeron 95,6% hasta los 7.560 millones de yenes (u$s80 millones) en el primer trimestre del año fiscal.
PSA Peugeot Citroen facturó 23.500 millones de euros (u$s33.200 millones) en los primeros seis meses de este año, 22% menos que en la primera mitad de 2008, y tuvo pérdidas operativas por 1.330 millones de euros (u$sl.88O millones), muy por debajo de los 1.030 millones de euros (u$sl.457 millones) que había ganado el año anterior.
El director de la empresa, Philippe Varin, pronosticó que el mercado europeo se contraerá este año 12%, y que la recuperación no llegará antes de fines de 2010.
Peugeot espera para el 2009 pérdidas operativas por entre 1.000 y 2.000 millones de euros.
En el caso de Honda, si bien las medidas de ahorro implementadas tuvieron un efecto positivo, el recorte de producción y la revalorización del yen mermaron el resultado entre abril y junio.
También el beneficio operativo se derrumbó 88% hasta los 25.160 millones de yenes, y las ventas cayeron 30,2% hasta los 2.000 millones, siempre en comparación con el mismo período de 2008.
A pesar de estos datos, Honda revisó al alza su previsión para el ejercicio que acaba en marzo de 2010 y espera un beneficio de 55.000 millones de yenes, frente a los 40.000 millones de la proyección anterior.-
PORSCHE. Por su parte, el fabricante de vehículos deportivos Porsche espera unas pérdidas antes de impuestos de hasta 5.000 millones de euros en el ejercicio fiscal 2008-09, que concluye el próximo día 31.
Según comunicó Porsche tras la reunión celebrada en Stuttgart por el órgano de vigilancia de la empresa, esta cantidad resultaría de la venta proyectada de opciones sobre las acciones de Volkswagen.
El consorcio Porsche se encuentra en negociaciones avanzadas para la venta de dichas opciones al emirato de Qatar, lo que supondrá la entrada de 1.000 millones de euros en las arcas del fabricante alemán.
El emirato podría, mediante la adquisición de las opciones a acciones de VW en poder de Porsche, hacerse con una participación del 17% en Volkswagen.
Fuente: BAE (30/07/09)
La intervención estatal ha postergado la solución de problemas de larga data, dejando al desnudo lo que esta industria realmente es: un programa de creación de empleos con apoyo del gobierno.
Figueruelas ha vuelto a la vida. La planta de General Motors en el norte de España está produciendo casi tantos autos como antes de que la industria automotriz global derrapara el año pasado. El Opel Corsa que produce es muy demandando gracias a los subsidios estatales que incentivan el reemplazo de autos viejos en Alemania, Francia, Italia y desde el mes pasado, el Reino Unido.
El precio bajo significa que este auto y otros modelos rivales pequeños como el Fiat Panda y el Renault Clio se venden bien entre conductores medios que tienden a manejar autos suficientemente antiguos como para calificar para los programas. Desde que Berlín aprobó el plan en enero, la producción mensual de Figueruelas se ha casi triplicado, pasando de 12.000 a 35.000 unidades.
Para cualquiera que haya seguido el cuasi colapso de la industria en meses recientes, el retorno desde el annus horribilis parece casi surrealista.
La crisis de crédito golpeó al automotriz antes y más fuerte que a cualquier otro sector no financiero, haciendo caer las ventas un 25% en Europa para fines del año pasado. En Estados Unidos, las ventas cayeron desde una tasa anual pre-crisis de 16 millones a apenas 10 millones, tan bajo que China estuvo cerca de superarlo como el mayor mercado automotor del mundo.
En diciembre, cuando las plantas comenzaron con cierres programados, Sergio Marchionne, director ejecutivo de Fiat, anticipó una consolidación en la industria que en dos años dejaría en pie a sólo siete grandes productores para el mercado masivo. En febrero, Dieter Zetsche, CEO de Daimler, anticipaba un año darwiniano.
Pero en vez de selección natural, hubo otra cosa: los gobiernos de todo el mundo, desde Canadá y Brasil hasta Rusia y Corea del Sur, intervinieron con enormes cantidades de efectivo para mantener abiertas las plantas y las líneas de ensamblaje en movimiento.
En total, las automotrices se han beneficiado de más de u$s 100 mil millones en rescates directos o asistencia estatal indirecta, como el incentivo a la compra de autos nuevos, desde que las ventas globales colapsaron en octubre: en términos nominales, es la mayor intervención de corto plazo en la manufactura de la historia.
Todo este dinero ha preservado empleos en la producción de autos, que sigue siendo fuerte en muchas economías industriales.
Pero el dinero ha evitado una reestructuración necesaria en una industria que ha tenido desde hace tiempo demasiados productores. Consultores en PwC estiman que la industria tiene capacidad para construir unas 86 millones de unidades este año, casi un récord -y 31 millones más que los 55 millones de vehículos que venderá.
Se ha perdido lo que parecía una oportunidad única para hacer frente al mayor tema de la industria (el exceso de capacidad)?, dice Michael Tyndall, analista de Nomura.
En Europa, ninguna planta ha cerrado de modo permanente, gracias a los rescates. GM y Chrysler, dos de las automotrices más vulnerables cuando golpeó la crisis, se declararon en quiebra – pero sobrevivieron gracias a un rescate de unos u$s 60 mil millones de la administración del presidente Barack Obama. BMW y Daimler están entre las automotrices que analizan sumar esfuerzos en áreas como abastecimiento, investigación y desarrollo, pero sólo ha surgido una fusión real: la alianza entre Fiat y Chrysler, sellada este mes. Marchionne vio truncada su propuesta de fusionar las dos automotrices con Opel, Saab y las operaciones latinoamericanas de GM para crear una compañía tan grande como Volkswagen.
La situación de la industria se ve casi igual, salvo que los gobiernos le han destinado mucho dinero y evitado una selección darwiniana?, dice Max Warburton, analista de Sanford Bernstein. ?Ha sido un buen recordatorio de lo que es esta industria: un programa de creación de empleos con apoyo del gobierno?. Los observadores de largo tiempo de la industria resaltan que nunca ha operado sobre los principios puros del libre mercado.
Los gobiernos siempre han intervenido en los tiempos malos. El estatus de muchas automotrices como campeones nacionales se ve reforzado por la propiedad familiar de casi la mitad de los grandes productores, que con frecuencia ponen la continuidad y el control por encima del valor para los accionistas. Ellos y los gobiernos son un gran obstáculo para la consolidación.
En esta crisis, como en las anteriores, las automotrices plantearon que merecían un tratamiento especial como grandes empleadores y exportadores en sus países. En Francia, el gobierno de Nicolas Sarkozy pidió explícitamente a Peugeot y Renault que conservaran empleos a cambio del rescate de 6.000 millones de euros acordado en febrero. El gobierno alemán también priorizó el empleo en las conversaciones de GM para vender Opel, su filial alemana.
Debido a la intervención del gobierno, no veremos el mismo nivel de racionalización que las solas fuerzas del mercado podrían haber provocado, dice Paul McCarthy, jefe de la práctica automotriz de PwC. En el largo plazo, pagaremos por ello.
La administración Obama, en contraste, se esforzó por conseguir esa dolorosa transformación como el costo de su rescate de Detroit. Bajo presión de las autoridades, que lo hicieron revisar dos veces su plan de reestructuración, GM ha acelerado la reducción de tamaño de sus operaciones. La empresa prescindirá de unos 50.000 empleados sólo este año.
Los analistas advierten que la intervención de los gobiernos para suavizar el golpe hará que la reestructuración se extienda por un período de tiempo más largo. ¿Lo que podía pasar en dos años ocurrirá en diez?, dice McCarthy, de PwC. ¿No estará solucionado en un año más?.
El fabricante automovilístico francés PSA Peugeot Citroen anunció ayer que su volumen de negocios en los tres primeros meses del año bajó un 24,9% con respecto al mismo período del 2008, una caída que atribuyó a “la amplitud de la crisis económica que atraviesa la industria del automóvil mundial”. El grupo galo, segundo fabricante europeo tras Volkswagen en volumen de ventas, confirmó sus previsiones de acabar el ejercicio 2009 en rojo, puesto que espera un retroceso del mercado del 20 por ciento.
Por su parte, Volkswagen anunció ayer una caída del 76% en sus ganancias operativas del primer trimestre, lo que da una evidencia más de la crisis sectorial. Pero los mercados recibieron con esperanza las medidas adoptadas para enfrentar el desplome de la industria automotriz mundial, como la misma Volkswagen, que conservará efectivo, y la sueca Volvo, que reducirá empleos.
La mirada desde Peugeot Citroen no es la misma. El comunicado indica que “aunque los diferentes programas de apoyo europeos han tenido un impacto positivo en las ventas, sobre todo en Francia y en Alemania, las perspectivas siguen siendo en el conjunto inciertas, con una visibilidad todavía limitada para el conjunto del año”, precisó.
Entre tanto, el presidente ejecutivo de Daimler, Dieter Zetsche, dijo que había muchas posibilidades de que la automotriz venda su participación remanente en Chrysler este año y la firma de inversión financiera estadounidense Cerberus, el principal accionista de Chrysler, adelantó que no tiene interés en tomar una participación en la filial Opel de General Motors.
Fuente: BAE (23/04/09)
La subsidiaria en Brasil del fabricante francés de automóviles Peugeot Citroen (PSA) despidió a 250 de sus empleados de la planta de Porto Real, municipio del estado de Río de Janeiro, confirmaron voceros de la empresa.
Los trabajadores afectados ya habían sido enviados a sus casas en enero pasado, pero continuaban recibiendo sus salarios ante la necesidad de la fabricante de reducir su producción para adecuarla a la caída de la demanda provocada por la crisis.
La compañía informó que su decisión de rescindir el contrato de los empleados que estaban disfrutando temporalmente de licencia remunerada busca adecuar la producción de la planta a la nueva realidad de caída de las ventas.
El fabricante se comprometió a seguir pagando por otros tres meses el seguro de salud y un auxilio de alimentación de los trabajadores despedidos.
Peugeot Citroen vendió en los dos primeros meses de este año 21.240 automóviles en el mercado brasileño, con una reducción del 5% con respecto al mismo período del año pasado.
Las exportaciones de vehículos en el mismo lapso cayeron un 30% y las ventas externas de motores se redujeron 78 por ciento.
La empresa informó que otros 450 trabajadores que estaban en vacaciones colectivas desde enero regresarán a sus labores la primera semana de abril para reforzar los actuales dos turnos de producción, después de que el tercero fuera eliminado.
Fuente: BAE (01/04/09)
El fabricante de automóviles más grande de Francia, PSA Peugeot-Citroen, anunció que despedirá a varios miles de trabajadores más, tras sufrir un segundo año de pérdidas a medida que la crisis económica global afecta sus ventas. La compañía con sede en París reportó una pérdida neta de 343 millones de euros en 2008, comparada con una ganancia neta de 885 millones de euros el año anterior, y dijo que este año también espera cerrar con pérdidas.
La directora de Finanzas del grupo, Isabel Marey-Sem-per, señaló que planean despedir a 11.000 trabajadores este año. Esta semana, la compañía le había prometido al Gobierno no aplicar despidos forzados este año, a cambio de un empréstito público de 3.000 millones de dólares.
Fuente: Cronista (12/02/09)
El gobierno francés prestará US$ 7.780 millones a Renault y Peugeot-Citroën y ofrecerá otros US$ 640 millones a otras automotrices que operan en Francia.
Fuente: La Nación (11/02/09)
El presidente del Grupo PSA Peugeot Citroen, Christian Streiff, acusó a los bancos de “no hacer su trabajo”, lo que ha llevado al Estado francés a comprometerse a conceder a la industria automotriz préstamos por un valor de cerca de u$s8.434 millones.
“Es terrible, pero es la realidad; y nosotros hemos recibido una reparación de u$s3.893 millones del Estado”, que es la cantidad que irá a parar a PSA Peugeot Citroen, declaró Streiff.
Fuente: BAE (11/02/09)

