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El panorama de la industria automotriz no muestra señales positivas para el segundo semestre de este año.
Las dificultades para obtener dólares oficiales, sea a través de Cadivi o del Sitme, además de los retrasos en las entregas de las licencias de importación, se agudizan, según han manifestado voceros del sector.
La situación obliga a la industria a prepararse para una caída de la producción, que calculan que llegará a unas 100 mil unidades para el cierre de 2010, cuando las proyecciones eran de 200 mil vehículos.
Un análisis de coyuntura realizado por Consecomercio reveló que, bajo las actuales circunstancias, 82,5% de las automotrices no realizarán inversiones para la actualización o adecuación de sus líneas de producción para nuevos productos este año.
La encuesta agrega que el sector arrojó una caída en las ventas en el primer trimestre de este año comparado con el último trimestre de 2009. Es así que los talleres mecánicos bajaron sus ventas 35%, las empresas autopartistas 25% y las ensambladoras 18%.
La encuesta también señala que 62,2% de ellas no realizaron inversiones durante el primer trimestre y el sector de autopartes (68,35%) tampoco tiene previsto hacer inversiones.
De acuerdo con cifras de la Cámara Venezolana Automotriz (Cavenez), la producción de carros entre enero y junio de este año fue de 51.193 unidades, lo que constituyó un declive de 18,42% al compararlo con el mismo período del año pasado, cuando se fabricaron 62.755 unidades.
Las ventas también mostraron cifras rojas. Estas cayeron 27,7% en el primer semestre de 2010, en comparación con el mismo período de 2009, cuando se comercializaron 58.672 autos este año frente a las 81.131 unidades de 2009.
Algunas ensambladoras están tratando de “estirar” el poco inventario que mantienen, de manera de no paralizar sus líneas de producción.
Fuente: ultimasnoticias.com.ve (19/07/2010).
Estiman que el Sitme hace inviable la actividad de las ensambladoras
Este año difícilmente se ensamblarán 90 mil autos en el país (Archivo)
El riesgo de la paralización se ha reabierto en la industria automotriz. La nueva realidad cambiaria luce como un obstáculo insalvable para un sector que desde hace dos años ha visto disminuir las asignaciones oficiales de divisas y que ha estado minado de barreras.
“El sistema no resuelve los problemas del sector, y sin acceso y sin un cambio en las reglas de juego de Cadivi y del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Industrias Intermedias se hacen inviables las operaciones automotrices en Venezuela”, manifestó un alto representante de una ensambladora, que prefirió reservar su identidad.
Así, las siete ensambladoras locales, al igual que otras áreas manufactureras, acudían con frecuencia al mercado permuta para adquirir materiales, insumos, repuestos para el servicio de posventa y piezas para reparar la maquinaria de las plantas.
Sin embargo, el Sistema de Transacciones con Títulos en Moneda Extranjera (Sitme) deja sin esa posibilidad a los fabricantes de autos instalados en el país. “Las automotrices no pueden acceder al nuevo mercado y, en consecuencia, sin esos dólares y sin un cambio de política respecto al sector va a hacer que las plantas industriales comiencen a pararse por falta de materiales”, alertó la fuente.
La razón por la que no podrán acceder a los dólares a través del Sitme es que la mayoría de los insumos que importaban por el permuta están en la lista 2 de los bienes de importación y porque Cadivi entrega pocas divisas al sector pero con cierta periodicidad. De acuerdo al instructivo que emitió el Banco Central de Venezuela (BCV) ambas condiciones inhabilitan a las empresas a participar en el nuevo formato de adquisición de dólares.
Aunque la fuente precisó que “es difícil estimar hasta cuándo llegan los dólares que tenemos”, dijo que en unos tres meses podrían verse las primeras paradas forzosas en algunas de las automotrices.
De hecho varias marcas han empezado a dosificar los inventarios para tratar de postergar al máximo posible un cese de operaciones. Al menos una de las más importantes del mercado local redujo en 50% su ritmo de producción hace dos semanas, mientras que fuentes ligadas a Toyota confirmaron que la compañía está trabajando solo tres días a la semana debido a los retrasos de Cadivi en el primer tramo del año.
Las cifras de la Cámara Automotriz de Venezuela (Cavenez) indicaban que en febrero la deuda de las autoridades con las siete ensambladoras ascendía a casi 2 millardos de dólares. Aunque en abril comenzó una liquidación parcial por parte de Cadivi, en el sector sostienen que la deuda ha disminuido parcialmente.
Producción en picada
Ante este escenario, en la industria ven inevitable un tercer año consecutivo con caída en la producción. Entre enero y mayo apenas se habían ensamblado 43.057 unidades, 20,43% menos que el mismo período del año pasado.
Aunque la industria tiene una capacidad instalada para producir 254.000 automóviles anuales, la fuente consultada estimó que en el mejor de los casos podrían arribar a 90.000 vehículos. “No creo que la industria llegue a 90 mil autos y si el Gobierno no cambia el nuevo sistema probablemente no llegue a 70 mil”.
Esa cifra también estaría muy lejos de los 200.000 carros que había prometido el Ejecutivo como meta para 2010.
En 2009, la industria cerró con una caída de 17,39% con respecto a 2008, año que a su vez retrocedió 22% si se compara con el rendimiento que registró el sector automotor hace tres años.
Fuente: El Universal (17/06/2010).
El Gobierno de Venezuela autorizó para este año la importación de 13.790 automóviles ensamblados en plantas de Ecuador, lo que supondrá un impulso al comercio bilateral y a la generación de empleo.
QUITO, Ecuador, abr. 7 (UPI) — El Gobierno de Venezuela autorizó para este año la importación de 13.790 automóviles ensamblados en plantas de Ecuador, lo que supondrá un impulso al comercio bilateral y a la generación de empleo.
Según informó la Cancillería ecuatoriana mediante un comunicado oficial, Venezuela permitirá el ingreso de 8.000 vehículos para la empresa Distribuidora Universal Kia y otras 5.790 unidades para la firma Mazda de Venezuela, los cuales serán ensamblados por las empresas ecuatorianas Aymesa y Maresa, respectivamente.
En 2009 Venezuela había autorizado un cupo de sólo 10.000 automóviles desde Ecuador, por lo que el incremento de 3.790 unidades beneficiará a la industria ecuatoriana en general, especialmente a las dos empresas ensambladoras que, actualmente, emplean a unos 5.000 obreros.
La Cancillería señaló que uno de los objetivos de esta operación es incrementar el comercio bilateral, y es un reflejo de las buenas relaciones que existen entre los dos países.
Fuente: Upi.com (07/04/2010).
Ensambladoras solo tienen material para trabajar en el primer trimestre.
Poco ha cambiado en la industria automotriz. Ni siquiera ha finalizado el primer mes del año 2010, pero las ensambladoras temen una paralización a partir del mes de marzo y la reedición de las dificultades que tuvieron el año pasado.
“El panorama es bastante incierto”, afirmó un alto directivo de una ensambladora, que prefirió reservar su identidad.
Según explicó, hasta la fecha los fabricantes de autos apenas recibieron la autorización para importar el Material de Ensamblaje Importado para Vehículos (MEIV) que utilizarán en el primer trimestre del año.
Las características y la naturaleza de la industria le hacen temer que a partir de febrero deberán dosificar sus inventarios para evitar una paralización a partir de marzo.
Pero ese no es el único obs- táculo en el camino de los fabricantes locales de autos. De acuerdo con la fuente, las automotrices tampoco conocen la cantidad de divisas que recibirán durante el año.
“Eso nos pone en un estado de incertidumbre, el presupuesto le da previsibilidad al negocio”, apuntó el directivo.
Aunque las siete ensambladoras que operan en el país entregaron al Ministerio de Ciencia, Tecnología e Industrias Intermedias (Mctii) el estimado de dólares que requerían para cumplir sus planes de producción, las nuevas autoridades de esa cartera no han confirmado el presupuesto de divisas.
Precisamente, por los retrasos en el otorgamiento de divisas varias de las plantas locales paralizaron sus actividades o se vieron obligadas a disminuir sus ritmos de producción en 2009.
“Yo no veo que la situación mejore, porque lamento decir que veo una inactividad”, sostuvo la fuente con respecto al funcionamiento del nuevo equipo ministerial.
Nuevos obstáculos A los problemas que enfrentó la industria automotriz el año pasado, y que ya comienzan a repetirse, el sector del automóvil no escapa a los grandes obs- táculos de 2010: el racionamiento eléctrico y la devaluación.
“Vamos a tener dificultades serias para producir por el tema del racionamiento eléctrico”, expresó el directivo.
Con respecto al efecto de la devaluación en la industria automotriz manifestó que “obviamente va a tener un impacto en todas las líneas de costo que se verá reflejado en los precios de los automóviles en los próximos meses”.
Fuente: eluniversal.com (01/02/2010).
La estimación más “optimista” del sector apunta a una reducción de 26%
El segundo trimestre del año es el de mayor eficiencia productiva para la industria automotriz. Sin embargo, la imposibilidad de contar con las divisas de Cadivi hace que este año el sector encare su mejor época en las peores condiciones.
Según el Índice de Estacionalidad de la Producción de Vehículos en Venezuela de la Cámara Automotriz de Venezuela (Cavenez), los meses de mayo, junio y julio registran los mejores niveles de producción, pero este año no será así.
“Lamentablemente tenemos una serie de factores que nos están afectando y que posiblemente nos van a hacer perder esos meses”, manifestó esta semana Wilfredo Valdivia, directivo de Cavenez, durante el seminario “Perspectivas económicas de la industria automotriz en Venezuela.”
La conflictividad laboral y los obstáculos para acceder a las divisas de Cadivi son los “factores” a los que aludía el directivo, quien puntualizó que no están “bajo nuestro control.”
En efecto, los representantes de las ensambladoras aseguran que podrían paralizarse progresivamente a medida que vayan agotando sus inventarios. Y es que actualmente tienen copadas sus líneas de crédito y no pueden reponer las partes y materiales para la fabricación de los carros. De hecho, algunas marcas perdieron la oportunidad de hacer los pedidos de abril y mayo, al no contar con las divisas el día que su programación los obliga a hacer los pedidos al extranjero.
Optimismo vs. realidad
Ante este escenario, las estimaciones son negativas. Si en diciembre las proyecciones apuntaban a un mercado de 250.000 unidades, hoy ni los más optimista ven viable esa cifra.
Con el actual panorama, la Cámara de Fabricantes Venezolanos de Productos Automotores (Favenpa) trazó dos escenarios: el pesimista y el optimista.
En la proyección “pesimista” la industria sólo colocará 155.000 vehículos nuevos en 2009. Esta cifra representaría una caída de 43% con respecto a las 271.622 unidades comercializadas el año pasado.
Esa cantidad se completaría con 130.000 carros ensamblados en el país, apenas la mitad de la capacidad instalada, y 25.000 autos importados.
Hasta la fecha, el Ejecutivo no ha otorgado licencias de importación a las marcas que operan en el país y sólo autorizó la entrada de automóviles provenientes de Colombia.
En el escenario “optimista” la industria alcanzaría un mercado de 200.000 vehículos, lo que se traduciría en una reducción de 26% con respecto a 2008. En este caso, la producción local aportaría 175.000 carros y 25.000 corresponderían a los importadores.
Se veía venir
El paisaje actual del sector automotor se veía venir desde el año pasado.
En ese primer año de implementación de la política automotriz el mercado retrocedió 45% al pasar de las 491.899 unidades de 2007 a las 271.622 del año pasado. Por su parte la fabricación cayó en 22%.
Aunque en la industria coinciden en la necesidad de fortalecer la producción local, tal y como estableció el mecanismo regulatorio, los buenos principios sólo están en el papel y en la realidad el mercado cada vez está más distorsionado.
Fuente: El Universal (26/04/09)

