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México, 28 Jun. (Notimex).- La industria automotriz espera para este año la venta de unas 40 mil unidades adicionales a las 800 mil calculadas previamente, como resultado de la eliminación de la tenencia para vehículos nuevos.

Los 10 modelos más vendidos en México (Tsuru, Jetta, Tiida, Aveo, Bora, Sentra, Chevy en dos versiones, camiones chasis largo de Nissan y Gol Sedán) quedarían exentos este año del pago de dicho gravamen, y representan 34.1 por ciento de las ventas totales de automotores en el país.

De esta forma, las más beneficiadas serían Nissan, General Motors y Volkswagen, al concentrar 19 de los 30 modelos con mayor índice de comercialización en el país.

Nissan Mexicana y su red de distribuidores se declararon listos para garantizar que sus clientes aprovechen este beneficio; en este caso, los modelos que podrían acceder al nuevo esquema son el Tsuru, Aprio, camiones NP 300, Platina, Sentra y Tiida; además, algunas versiones del Altima, Rogue, Urvban y Xtrail.

De acuerdo con la lista de precios de General Motors de México (GMM), los modelos considerados son el Chevy, Aveo, Optra, en todas sus versiones, y el Cruze, sólo en algunas versiones.

Para el caso de Volkswagen, que ocupa en México el tercer lugar en ventas, se incluyen todas las versiones del Gol y la SportVan, y sólo algunas del Beetle, Jetta y Bora.

La industria automotriz calculó que con estas marcas, que representan 60 por ciento de las ventas en el país, el sector podría incrementar sus ventas hasta en 40 mil unidades.

Además, espera que la comercialización vaya en ascenso, sobre todo una vez que salgan a piso de venta los modelos 2011.

Fuente: Terra México (28/06/2010).

El diputado federal Melchor Sánchez de la Fuente, dijo que el anuncio del Presidente Felipe Calderón de una recuperación es mentira y explicó que el repunte se da en otros países que están demandando automóviles, “por eso nosotros vendemos automóviles al exterior”.

Monclova, Coahuila.- El alza en la producción de automóviles en México obedece en gran medida a la demanda en otros países y no a una reactivación del mercado interno, como lo afirma el Gobierno federal, señaló el diputado federal Melchor Sánchez de la Fuente.

El presidente de la Comisión de la Industria Automotriz de la Cámara de Diputados explicó que la situación de la industria automotriz mexicana mejoró ya que se recuperaron las exportaciones.

“El Presidente de la República anuncia que ya hay una recuperación de la industria automotriz, lo que es una mentira, hay una recuperación de la industria automotriz en otros países que están demandando automóviles, por eso nosotros vendemos automóviles al exterior”, externó.

En contraste, dijo que el mercado nacional está colapsado ya que en el año 2006 se vendieron en México un millón 200 mil automóviles mientras que la proyección para 2010 es que se colocarán 750 mil unidades, lo que es un 40 por ciento menos al máximo histórico.

“No hay una recuperación en el mercado nacional y se perdieron entonces 300 mil fuentes de empleo que no se han recuperado”, indicó.

De esta forma, el legislador priísta calificó como irresponsables las declaraciones de funcionarios del Gobierno federal.

“El Secretario de Economía en el país, Gerardo Ruiz Mateos, hace declaraciones de que la industria automotriz ya se recuperó, si hablas con las armadoras te van a decir: ‘Estamos vendiendo al exterior, pero la industria nacional sigue colapsada completamente’”, explicó.

Sánchez de la Fuente externó que la compra de otros países a México obedece a que han aplicado un esquema que favorezca a sus clientes con decisiones emergentes con precios y paquetes especiales en promociones y bonificaciones.

“Las mismas que ya propusimos nosotros en el Congreso, de corto plazo como es no cobrar el IVA a autos compactos por un año, lo que generaría de entrada un descuento considerable en el automóvil, y exentar el ISAN por un año de igual manera”, manifestó.

“Eso sí favorecería más nuestra industria nacional”.

Con lo anterior, dijo, se facilitaría entre otras cosas que muchas personas pudieran adquirir una unidad automotriz, y así se daría la reactivación real del mercado nacional.

Fuente: Milenio.com (16/06/2010).

Aunque en el primer cuatrimestre del año el sector automotriz mexicano tuvo una recuperación del 1.0 por ciento, aún se encuentra muy por debajo de los mercados internacionales, los cuales en ese lapso crecieron más de 40 por ciento.

En un comparativo de los mercados automotrices mundiales, la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA) indica que México superó sólo a Alemania, único país que registró un decremento de 25.5 por ciento en la venta de autos en el periodo de referencia.

Incluso, refirió, aún con la estimación de que la comercialización de vehículos en México llegue a las 800 mil unidades, se estaría por debajo de los niveles alcanzados en el 2000, cuando se superó esa cifra.

En el estudio “Fortalecimiento del mercado automotor mexicano”, la AMDA precisa que las ventas del mercado interno de Canadá aumentaron 11.3 por ciento, Italia creció 13.4 por ciento, Estados Unidos 16.7 por ciento, Brasil 16.8 por ciento, Argentina 19.1 por ciento y España 43.2 por ciento.

La diferencia en términos absolutos es mucho mayor, expone, ya que de enero a abril de este año se colocaron en México 249 mil 426 unidades y en Alemania -país que mostró decremento- se vendieron 929 mil 824 vehículos, mientras que en Estados Unidos, principal mercado de exportación para la producción de vehículos nacionales, la cifra fue de tres millones 023 mil 833 unidades.

Ante ello, la Asociación reitera la importancia de establecer políticas públicas para reactivar el mercado interno, sobre todo en la eliminación de gravámenes como la tenencia vehicular, ya que inhiben la compra de autos.

En este sentido, recordó que en marzo de 2010, el volumen de venta de vehículos a crédito en el país continuó a la baja con 33 mil 117 unidades financiadas, es decir, 4.3 por ciento menos que en el mismo periodo del año anterior.

Fuente: Notimex (28/05/2010).

El aumento en el costo del crédito, aunado a criterios más selectivos por parte de la banca para su otorgamiento podrían complicar la situación del sector automotriz, coinciden directivos bancarios.

Ahora estas instituciones prestan mayor atención no sólo al historial crediticio, sino también al nivel de endeudamiento e ingresos fijos para otorgar el financiamiento y establecer su costo tanto para personas físicas como morales.

La Asociación de Bancos de México (ABM) anticipa que este año el crédito en general, sin incluir las tarjetas de crédito, crezca entre tres y cuatro veces más que la economía, pero también advierte que su otorgamiento será de una manera más selectiva.

Algunos sectores como el de las agencias financieras automotrices se quejan no sólo de la falta de acceso al financiamiento, sino también de los altos costos que éste les representa.

El director de Financiamiento Automotriz de Scotiabank, José Cobos Téllez, reconoce que el costo del crédito ha aumentado, aunque no de manera dramática, en comparación con hace un año y medio; además de que la banca en general se ha vuelto más selectiva o cuidadosa para otorgarlo.

Un ejemplo podría ser que a una empresa del tamaño de General Motors, debiodo a sus problemas sí se le presta pero más caro respecto a años anteriores, mientras que a Honda, que es más pequeña y no enfrenta dificultades se le otorga financiamiento más barato.

En este sentido, reconoció que en el tema automotriz existe un panorama complicado toda vez que la industria en general decreció 26.4 por ciento en 2009 y los créditos en el sector disminuyeron 34 por ciento.

Recordó que desde antes de concluir 2008, los bancos y financieras automotrices empezaron a ajustar sus criterios ante las condiciones económicas mundiales y después la situación en el país que afectó la cartera.

En el caso de Scotiabank, uno de los tres jugadores más importantes en este sector, algunos de los criterios adoptados fueron cuidar que el cliente no tuviera un sobreendeudamiento y establecer esquemas de financiamiento a tasa fijas y plazos más largos.

En su opinión, la industria decreció no sólo porque se haya dejado de otorgar crédito, sino también porque algunos jugadores se retiraron, sobre todos los pequeños y con malas estructuras que se dedicaron a prestar a gente con un riesgo muy alto de incumplimiento.

En tanto, financieras como Ford Credit, GMAC y Chrysler, ante la escasez de recursos se vieron limitados y no pudieron prestar o prestaban más caro y por lo tanto los clientes no tomaban el crédito, comentó.

Este 2010, dijo, obviamente seguirá siendo una época difícil luego de que se estaban acostumbrando ventas de más de un millón de unidades al año, con más de 600 mil créditos.

Ahora, con niveles de 754 mil autos y 400 mil créditos, se prevé que este año el sector crezca entre 5 y 7.5 por ciento, a 810 mil unidades, con una mejoría en el panorama que permita hacia el segundo semestre bajar más aceleradamente los costos, estimó José Cobos.

Sin embargo, reiteró, “lo que está más complicado -más allá del aumento de apenas 200 puntos base promedio en las tasas- es la restricción, pues somos más detallistas en ver que los clientes cumplan todos los requisitos y que no tenga un sobreendeudamiento”.

A su vez, BBVA Bancomer consideró que los productos en el segmento de crédito automotriz que continuarán con su crecimiento serán aquellos que ofrezcan mayor certidumbre a los clientes como es el caso de los esquemas a tasa fija.

La combinación actual de tasas de interés a tasa fija, accesibilidad al crédito y las ofertas de algunas armadoras, constituyen una gran oportunidad para la compra de un auto a crédito, señaló.

A pesar de los problemas observados el año pasado, manifestó que entre los planes del banco está asegurar su presencia en los “pisos de venta” de las distribuidoras, que es donde se gesta la venta de autos, y el otorgamiento del crédito como su principal motor.

El banco prevé este año un incremento aproximado de 5.0 por ciento, que se traduciría en unos 26 mil 500 millones de pesos en financiamiento automotriz, a través de la colocación de casi 170 mil créditos.

Fuente: La Crónica (11/03/2010).

La recesión económica y la sobreoferta en la industria automotora determinarán este año la operación de las compañías en el país. Para sobrevivir habrá que ajustarse a las nuevas condiciones del mercado, cita hoy El Semanario en su edición impresa.

El vendaval financiero aún no termina de golpear a la industria automotriz mexicana. La sobreoferta que hay en el mercado y la lenta recuperación económica amenazan con sacar del juego a aquellas marcas que mantienen costos de operación altos y volúmenes pequeños, afirman analistas.

Si ya las cosas no pintan bien en 2010 para las automotrices y sus concesionarios, la sobreoferta de modelos nuevos e, incluso, usados se une a la lista de factores que determinarán la supervivencia de algunas marcas.

Y es que en poco tiempo México fue receptor de nuevas compañías que llegaron al país incentivadas por las cifras extraordinarias registradas entre 1998 y 2006 -la venta de vehículos nuevos pasó de 662,837 a 1,139,718 unidades, con un crecimiento de 71.9%- y la expectativa de que el mercado nacional alcanzaría los 2.5 millones de automotores comercializados en 2012.

Pero hoy las cosas son diferentes. “Hay marcas que están vendiendo un volumen mínimo y con la infraestructura y costos que tienen, la operación se complica, se hace difícil”, afirma el presidente de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA), José Gómez Báez.

El ejecutivo señala que en 2009 la red de concesionarios de las diferentes marcas que operan en México hizo un agresivo recorte de gastos y se cerraron 100 agencias en todo el país, 40% de ellas pertenecía a la estadounidense General Motors.

Frente a estas condiciones y la sobreoferta, las empresas deberán hacer ajustes y alinearse a la caída en la demanda. “Es una lógica de mercado, a menor número de ventas, menos distribuidores, marcas y modelos. Estamos hablando de alrededor de 380,000 unidades menos que se han dejado de comercializar (entre 2006 y 2009)”, dice César Roy, especialista de la industria automotriz.

Hacer esas adaptaciones podría ser la diferencia entre mantenerse en el mercado o salir sin pena ni gloria, como sucedió con la china Faw, que cayó el año pasado de la mano de Grupo Salinas.

La compañía que preside Ricardo Salinas Pliego decidió dejar de comercializar los autos chinos y abandonar el proyecto de construir una planta en Michoacán debido a la adversidad económica. El grupo mexicano planeaba vender 25,000 unidades anualmente y en dos años comercializó menos de 10,000.

Algunos analistas creen que otras podrían correr la misma suerte: la francesa Peugeot, que registró una caída de 22.6% en ventas entre enero y noviembre de 2009 con sólo 6,695 unidades; Jaguar y Land Rover, ahora propiedad de la india Tata Motors, retrocedieron 36% y 43% en dicho periodo con 141 y 379 vehículos; Lincoln, de Ford, cayó 49% a 3,940 autos, y Volvo, que ahora pertenece al fabricante chino Geely, se desplomó 52% con 828 carros.

La francesa Renault y la italiana Fiat están en la cuerda floja, pero aún tienen reservas de oxígeno. Aunque sus ventas son bajas, cuentan con el apoyo de sus socios Nissan y Chrysler, por lo que este año podrían repuntar.

La francesa relanzará su marca en 2010 con tres nuevos modelos – Sandero, Escala y Fluence-, existe la posibilidad de que fabrique un nuevo modelo en la planta de Nissan, y el Clío, fabricado por la japonesa en Aguascalientes, saldrá del mercado este año.

La italiana, por su parte, aprovechará la fuerte red de concesionarios y las plantas de Chrysler para producir el modelo Fiat 500.

Mientras tanto, las cinco grandes -Nissan, General Motors, Volkswagen, Ford y Chrysler- librarán una dura batalla en una industria que acumula tres años de caídas en ventas. En 2006 la venta de vehículos nuevos en México alcanzó el récord de 1.13 millones de unidades y la AMDA espera que 2009 la cifra caiga a 750,000 automóviles.

Especialistas del sector automotriz estiman que las más afectadas del quinteto serán las montadoras estadounidenses, que juntas tienen una participación de 74.6% en el mercado.

En conjunto, las cinco contabilizaron 494,711 unidades comercializadas entre enero y noviembre de 2009, mientras que el resto de las marcas (24) concentraron apenas 25.4% de las ventas, con 168,246 automotores en el mismo lapso.

Aún así, se espera que el trío de Detroit, General Motors, Ford y Chrysler, reducirán aún más su tamaño y participación de mercado en el país.

Las expectativas a corto plazo no son alentadoras, apunta el presidente de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz, Eduardo Solís. “La industria automotriz mexicana vivió en 2009 el año más crítico, su recuperación será lenta y podría tardar de dos a tres años”.

Roy coincide en que éste será nuevamente un año complicado para el sector si se suman factores como el aumento en el precio de los combustibles, la estimativa de que las expectativas negativas del consumidor seguirán afectando las decisiones de compra y el crecimiento de 6.5% en el desempleo pronosticado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos.

México, dice Roy, ha dejado de ser por el momento el gran mercado de más dos millones de unidades vendidas anualmente que todos esperaban.

Fuente: El Semanario Agencia® (ESA) (07/01/2010)

Las ventas de automotores nuevos para el siguiente año podrían tener una caída de 700 mil unidades. Esto significaría un 2010 con un descenso de más de 10% en las ventas en el mercado mexicano en relación a los posibles 770 mil o 780 mil autos que se venderían en 2009. Ambas cifras son estimaciones del despacho de consultores IHS Global Insight.

“Este es el peor de los escenarios donde se toma en cuenta que los próximos 18 meses serán de una recuperación económica lenta y donde los nuevos impuestos jugarían un peso importante en los precios y poder adquisitivo”, explicó Guido Vildozo, analista senior para mercados emergentes.

Ayer, en un seminario donde se analizó el futuro del mercado automotor en América del Norte, expuso que varios factores incidirían en estos resultados nada halagüeños para distribuidores y las siete marcas armadoras en México.

Ahí también se mencionó un posible aumento de precios por parte de las marcas, que están presionadas por el costo de insumos como la energía y el acero, así como por los aumentos de 16% al IVA y un ISR de 30%. Ambos componentes, de la mano de una inflación que se prevé sea de más de 3% para 2010, mermarán el poder adquisitivo de miles de potenciales compradores de autos nuevos.

Tanto personas físicas, que quizá dediquen buena parte de sus ingresos al pago de deudas contraídas con anterioridad, como entidades gubernamentales y empresas tienen que ahorrar en un escenario donde la recaudación y los ingresos por ventas, de forma respectiva, serán inciertas.

Guido Vildozo dijo que a esto hay que sumarle la poca disponibilidad de crédito para la adquisición de autos nuevos los próximos 13 meses. También hizo mención de la paridad del peso mexicano frente a divisas como el dólar estadounidense, el real brasileño o el euro, desde cuyas regiones se importan más de 90% de los autos que se comercializan en México.

Analistas del seminario de IHS Global Insight explicaron que no sería sino hasta 2011 que tanto personas físicas como empresas y gobierno, vuelvan prever la opción de comprar un automotor nuevo.

Fuente: David Aguilar Juárez  – El Universal (19/11/2009)

Las ventas de automotores nuevos para el siguiente año podrían tener una caída de 700 mil unidades. Esto significaría un 2010 con un descenso de más de 10% en las ventas en el mercado mexicano en relación a los posibles 770 mil o 780 mil autos que se venderían en 2009. Ambas cifras son estimaciones del despacho de consultores IHS Global Insight.

“Este es el peor de los escenarios donde se toma en cuenta que los próximos 18 meses serán de una recuperación económica lenta y donde los nuevos impuestos jugarían un peso importante en los precios y poder adquisitivo”, explicó Guido Vildozo, analista senior para mercados emergentes.

Ayer, en un seminario donde se analizó el futuro del mercado automotor en América del Norte, expuso que varios factores incidirían en estos resultados nada halagüeños para distribuidores y las siete marcas armadoras en México.

Ahí también se mencionó un posible aumento de precios por parte de las marcas, que están presionadas por el costo de insumos como la energía y el acero, así como por los aumentos de 16% al IVA y un ISR de 30%. Ambos componentes, de la mano de una inflación que se prevé sea de más de 3% para 2010, mermarán el poder adquisitivo de miles de potenciales compradores de autos nuevos.

Tanto personas físicas, que quizá dediquen buena parte de sus ingresos al pago de deudas contraídas con anterioridad, como entidades gubernamentales y empresas tienen que ahorrar en un escenario donde la recaudación y los ingresos por ventas, de forma respectiva, serán inciertas.

Guido Vildozo dijo que a esto hay que sumarle la poca disponibilidad de crédito para la adquisición de autos nuevos los próximos 13 meses. También hizo mención de la paridad del peso mexicano frente a divisas como el dólar estadounidense, el real brasileño o el euro, desde cuyas regiones se importan más de 90% de los autos que se comercializan en México.

Analistas del seminario de IHS Global Insight explicaron que no sería sino hasta 2011 que tanto personas físicas como empresas y gobierno, vuelvan prever la opción de comprar un automotor nuevo.

Fuente: El Universal (19/11/2009)

Volkswagen de México informó que prevé que su producción disminuya un 30% este año. Actualmente, Volkswagen opera a capacidad parcial en su fábrica de Puebla, que es la única de la automotriz alemana en América del Norte.

Fuente: La Nación (21/07/09)

Las políticas en materia automotriz que lleva a cabo el Gobierno Federal de México no permiten incentivar una renovación del parque vehicular mexicano, asegura Melgar de México.

En el caso de países, tales como Alemania y Francia, donde las ventas automotrices han caído, señala la consultora en un estudio, se han implementado programas que incentivan la compra de vehículos nuevos, lo que ha permitido si no su recuperación total si su estabilización, a su vez que se renueva su flota automotriz.

En México, critica, los programas anunciados no se han ejecutado correctamente o solo se mencionan pero no se llevan a cabo quizás por la falta de compromiso de los gobernantes o porque no se llega a un consenso real entre este órgano rector y el sector privado automotriz.

Otro gran problema en el deterioro automotriz mexicano, señala, son las excesivas cargas fiscales que provoca la adquisición de un automotor (IVA, ISAN y Tenencia, principalmente) y que las autoridades gubernamentales no han querido modificar ya que les deja una gran entrada de efectivo, a pesar de que se pueden dar soluciones por otro lado que les generaría similar o igual ingreso.

Las resoluciones que tomen el Gobierno mexicano, así como las asociaciones para levantar esta industria, menciona, deben ser ejecutadas inmediatamente antes de que el problema se agrave más de lo que ya está.

Al menos en los últimos meses, subraya, se ha visto el interés de las asociaciones del sector por exigir ayuda a las autoridades gubernamentales, pero sin una adecuada respuesta ni un consenso entre las partes involucradas (Gobierno y sector), cualquier plan o programa no funcionará.

Se espera, comenta, que la venta automotriz en México no rebase las 800,000 unidades este año, cuando el año pasado se comercializaron 1.07 millones de vehículos (ligeros y pesados) de acuerdo a asociaciones del sector y además se cuenta con un mercado potencial de entre 2 y 2.5 millones de unidades vendidas por año, volumen que no se espera alcanzar por lo menos en los próximos diez años (estimación de Melgar de México).

Asimismo, añade, se calcula que, actualmente, se tiene un parque vehicular de 23 millones de unidades (datos de Melgar de México), del cual 64.78% corresponde a unidades legales y el 35.22% son unidades regularizadas e ilegales, cuando en el 2000 el parque vehicular legal representaba el 78.20% y las unidades regularizadas e ilegales reportaban el 21.80%.

Este último dato, considera, nos da una idea de la gran incidencia en pro de automotores “viejos” usados que han tenido las reformas automotrices por parte del Gobierno de México (decreto de agosto 2005 y apertura del mercado en el marco del TLCAN) y el poco interés que éste muestra por promover a la industria automotriz mexicana que da sustento a cientos de miles de mexicanos.

Estos datos, señala, nos llevan a pensar que el futuro inmediato para muchas empresas de autopartes será el Mercado de Repuesto, ya que este mercado crece considerablemente, apoyado principalmente por los vehículos de procedencia extranjera que ingresan al país de forma ilegal, que hoy en día significan 1.3 millones de unidades al año y que requerirán cambiar muchas partes para su correcto, o al menos temporal, funcionamiento.

Fuente: Terra México (17/06/09)

Para la industria automotriz la crisis será una prolongada “u”, en donde todavía no se toca fondo y en el mejor de los casos, hasta el 2010 podría tenerse ventas similares a las del 2008. “Hay señales, pero de acuerdo a nuestros resultados estamos en el ojo del huracán y será hasta finales de este año cuando lleguemos al piso de la recesión, luego de un largo año de lenta recuperación. Debemos buscar incentivos, como en otros países para impulsar al sector”, comentó Eduardo Solís, presidente de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz, al realizar un recuento de los daños del primer trimestre de un desajuste que llegó de afuera, pero está calando desde dentro.

Hay un desajuste en los pronósticos. Los más optimistas señalan que este año se venderán 850 mil unidades, los menos aseguran que serán 780 mil; la realidad es que la industria automotriz es una de las más afectadas en la actual crisis, al caerse las exportaciones, disminuir el mercado interno más de 28% y en cuanto a los incentivos para paliar el temporal, todavía no se ve.

“Los datos de marzo nos dicen que se mantiene la caída del sector en su conjunto y no contamos hasta el momento con ayuda concreta por parte de los diferentes niveles de gobierno. Hay buena voluntad, lo reconozco, pero por ejemplo no hemos podido acceder a la línea de crédito del gobierno federal al sector de distribuidores, que son empresas cien por ciento mexicanas. La están pasando mal porque no hay acceso al crédito. Hubo problemas por las reglas que impuso Nafin, que creo van a adecuarse, pero de momento no hay recursos frescos y la velocidad de respuesta es un elementos importante”.

A principios de febrero el presidente Felipe Calderón ofreció dos mil millones de pesos para aquellas empresas que hicieran paros técnicos, pero para variar también tuvieron candados, que más semejaron una muralla infranqueable. “Había algunos detalles que descalificaban a los trabajadores de los empresas armadoras —por el alto nivel de suelo— pero también están por destrabarse”.

La diferencia entre el actual liderazgo de Eduardo Solís al frente de la AMIA y el pasado, es el intenso cabildeo prácticamente a todos los niveles con el objetivo de disminuir la carga impositiva a los automóviles, que en algunas ocasiones llegan a contar hasta con 6 obligaciones impositivas, que se inician con la tendencia y termina con la verificación. “El gobierno debe contemplar la posibilidad de disminuir la carga fiscal a los autos, porque de mantener la tendencia el monto a recaudar será significativamente menor”.

Por otro lado, Eduardo Solís señaló que tuvo su efecto positivo el nuevo decreto, con todo y la corrección que se hizo hace algunas semanas. De 100 mil autos que atravesaban la frontera rumbo a la legalización en México cada mes se redujo a sólo 30 mil, la mayoría se queda en la zona fronteriza, de acuerdo con el nuevo decreto”.

Una de las tareas que han emprendido las asociaciones automotrices, incluida la AMIA, es generar una nueva norma de autos usados. Ya existe, pero requiere actualizarse y aplicarse. “Se trata de la 122 y la idea es ofrecer garantías al comprador sobre la unidad que está adquiriendo. Actualmente no existe ninguna obligación por parte de los vendedores en cuanto al producto y se trata de aplicar de menos un contrato de adhesión y algunas garantías para el comprador”, dice Eduardo Solís.

En la actualización legislativa ni la misma AMIA se salva. “Nosotros también vamos a tener una actualización. Hay una norma de autos nuevos y requiere de modernizarse, por lo que seguramente en los próximo meses vamos a ver resultados concretos”.

Por otro lado, Eduardo Solís dio a conocer la reincorporación de Toyota a la asociación con todos sus derechos y obligaciones y aunque no lo dijo de manera explícita, varios señalamientos de la firma japonesa se incorporaron a los nuevos reglamentes de la asociación. “Los votos serán de acuerdo con la producción local de cada marca y se borra la diferencia entre empresas fundadoras y miembros recientes. La única cláusula a la que se reservan las cinco grandes —GM, Ford, Nissan, VW y Chrysler— es el derecho de desaparecer a la asociación, de juzgarlo conveniente”.

Al pedirle su opinión sobre la potencial quiebra de General Motors y Chrysler fue muy claro al señalar que “sería imprudente especular sobre el caso. Todos sabemos que hay negociaciones intensas, dejémoslas que se desarrolle y no hagamos ruidos”, finalizó el dirigente de la AMIA.

Fuente: La Crónica de Hoy (México) (20/04/09)

 

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